
Bichos del mar: la expedición del CONICET que conquistó internet llegará a los cines
19/10/2026
La Política Ambiental
La expedición científica del CONICET que en 2025 cautivó a millones de personas con imágenes en vivo del fondo del Mar Argentino llegará a la pantalla grande. La película Bichos del mar se estrenará el 26 de noviembre de 2026 y reconstruirá la experiencia de los 25 científicos que exploraron el Cañón Submarino de Mar del Plata. La misión se convirtió en un fenómeno de divulgación científica, con alrededor de 18 millones de visualizaciones y más de 245 horas de transmisión.
De una expedición científica a un fenómeno viral
La película está inspirada en la campaña oceanográfica Talud Continental IV / Oasis submarinos del Cañón de Mar del Plata, realizada en 2025 por investigadores argentinos a bordo del buque de investigación oceanográfica RV Falkor (too), perteneciente al Schmidt Ocean Institute.
El equipo exploró un sector del Atlántico Sur ubicado a unos 300 kilómetros de la costa de Mar del Plata. Allí, mediante tecnología de exploración submarina, los investigadores observaron organismos y ecosistemas de profundidad que despertaron la curiosidad de miles de personas.
Las imágenes se transmitieron en vivo por internet y permitieron que el público acompañara el trabajo científico prácticamente en tiempo real. Lo que comenzó como una iniciativa de divulgación terminó convirtiéndose en un acontecimiento de alcance masivo: millones de personas se conectaron para descubrir qué había en las profundidades del mar argentino.
La expedición demostró que la investigación científica podía despertar un enorme interés social cuando el conocimiento se compartía de manera directa, accesible y sin intermediarios.
La estrella culona y los personajes que conquistaron las redes
Uno de los momentos más recordados de la expedición ocurrió cuando las cámaras mostraron una estrella de mar a 1.195 metros de profundidad. El animal, bautizado popularmente como la «estrella culona» por su particular apariencia, se convirtió rápidamente en uno de los símbolos del fenómeno viral.
También se destacó Nadia Cerino, investigadora que ganó popularidad entre los espectadores y fue apodada cariñosamente «Nadia Coralina» en las redes sociales.
La aparición de estas criaturas y las reacciones espontáneas de los científicos generaron una conexión inesperada entre la comunidad científica y el público. Personas de distintas edades comenzaron a seguir las transmisiones, compartir capturas y comentar los descubrimientos.
El entusiasmo trascendió las pantallas y convirtió a los organismos marinos en protagonistas de conversaciones cotidianas. La expedición acercó el mundo de la biología marina a personas que, hasta entonces, posiblemente nunca habían seguido una investigación oceanográfica.
Qué contará la película Bichos del mar
La producción cinematográfica propone recuperar la experiencia de los científicos a bordo del Falkor (too), pero no se limitará a mostrar las imágenes de los descubrimientos submarinos.
La propuesta busca reconstruir también lo que sucedió dentro del barco mientras millones de personas seguían las transmisiones desde sus casas: la convivencia entre los investigadores, sus experiencias personales, los desafíos de trabajar en altamar y las reacciones ante la repercusión que alcanzó la misión.
La presentación de la película anticipa una propuesta narrativa que combina diferentes géneros: aventura, coming of age —historias centradas en el crecimiento personal—, comedia romántica, musical, drama bélico, ciencia ficción y fantasía.
La historia transcurre a bordo de un barco que transporta criaturas de la superficie y de las profundidades, en un viaje que promete ofrecer una mirada diferente sobre aquella experiencia científica.
Uno de los elementos centrales será la convivencia de los 25 investigadores, organizados en dos turnos de 12 horas, mientras las cámaras transmitían las inmersiones del vehículo submarino.
La película también recuperará el impacto que tuvo la expedición sobre una audiencia que siguió los descubrimientos en horarios muy diversos y que convirtió una investigación científica en un acontecimiento colectivo.
Qué descubrieron los científicos en el fondo del mar
Más allá del fenómeno viral, la expedición tuvo un importante valor científico. La exploración permitió observar ambientes submarinos de gran profundidad y registrar una diversidad de organismos que contribuyen a ampliar el conocimiento sobre los ecosistemas del Mar Argentino.
Para realizar las investigaciones, el equipo utilizó el ROV SuBastian, un vehículo submarino operado a distancia que permitió explorar profundidades de hasta 4.500 metros.
Entre los ambientes y organismos registrados se destacaron comunidades de seres vivos que obtienen energía mediante procesos químicos, jardines de plumas de mar, diferentes asociaciones de peces y un extenso arrecife de corales de escala kilométrica.
Estos registros son relevantes porque las profundidades oceánicas continúan siendo uno de los ambientes menos explorados del planeta. La falta de luz solar, las elevadas presiones y las condiciones particulares del fondo marino favorecen la existencia de organismos adaptados a entornos muy diferentes de los que conocemos en la superficie.
La investigación de estos ecosistemas permite comprender mejor la biodiversidad marina, las relaciones entre las especies y los procesos naturales que sostienen la vida en el océano.
Además, el conocimiento obtenido puede contribuir a evaluar futuras medidas de conservación y mejorar la protección de los ambientes marinos.
Un océano que todavía necesita ser investigado y protegido
El Cañón Submarino de Mar del Plata forma parte de un territorio de gran interés para la investigación oceanográfica. Aunque se encuentra relativamente cerca de la costa argentina, sus profundidades albergan ambientes que todavía necesitan ser estudiados en detalle.
La expedición permitió acercar esos ecosistemas a la sociedad y mostrar que el Mar Argentino contiene una biodiversidad que permanece fuera de la mirada cotidiana.
También puso de manifiesto la importancia de investigar las amenazas que afectan a los océanos. La contaminación por plásticos y microplásticos, por ejemplo, constituye un problema que no se limita a las playas o las aguas superficiales, sino que también puede alcanzar ambientes profundos.
Conocer estos territorios es fundamental para comprender cómo funcionan los ecosistemas marinos y qué medidas pueden adoptarse para protegerlos.
En este sentido, la investigación científica no solo permite descubrir nuevas formas de vida: también genera información necesaria para tomar decisiones sobre la conservación de la biodiversidad y el uso de los recursos naturales.
Ciencia pública: el fenómeno que puso al CONICET en el centro de la escena
El éxito de la expedición tuvo lugar en un contexto de debates y reclamos por el financiamiento de las universidades públicas, la ciencia y la tecnología en Argentina.
Las transmisiones mostraron el trabajo de investigadores argentinos y la capacidad de las instituciones científicas nacionales para desarrollar proyectos de investigación en colaboración con organizaciones internacionales.
La repercusión también dejó en evidencia el interés de la sociedad por conocer qué sucede en el fondo del mar cuando los resultados de la investigación se comunican de forma accesible.
Durante las transmisiones, los científicos explicaron las características de los organismos observados, respondieron preguntas y compartieron sus reacciones ante cada descubrimiento. De esa manera, miles de espectadores pudieron acercarse a una actividad que habitualmente se desarrolla lejos de la atención pública.
El fenómeno permitió visibilizar una dimensión fundamental del trabajo científico: la producción de conocimiento, pero también su capacidad para despertar curiosidad, promover vocaciones y acercar a la sociedad preguntas sobre el ambiente.
La llegada de Bichos del mar al cine recupera esa experiencia y vuelve a poner en primer plano la importancia de la investigación oceanográfica.
Cuándo se estrena Bichos del mar
La película Bichos del mar llegará a los cines argentinos el 26 de noviembre de 2026.
La producción está inspirada en la expedición Talud Continental IV, que exploró el Cañón Submarino de Mar del Plata a unos 300 kilómetros de la costa y reunió a 25 investigadores a bordo del buque RV Falkor (too).
La transmisión científica acumuló alrededor de 18 millones de visualizaciones y más de 245 horas de imágenes en vivo, con momentos que se volvieron parte de la cultura popular, como la aparición de la «estrella culona» y la participación de Nadia Cerino, conocida como «Nadia Coralina».
Aunque las transmisiones originales permanecen disponibles en internet, la película propone llevar aquella experiencia a otro formato y reconstruir lo que ocurrió durante la expedición, tanto frente a las cámaras como dentro del barco.
La aventura que convirtió a las profundidades del Atlántico en un fenómeno viral tendrá así una nueva oportunidad de acercar la ciencia a la sociedad.
Porque detrás de cada criatura que apareció en pantalla hay un ecosistema por conocer y una pregunta que sigue vigente: ¿cuánto nos falta descubrir del Mar Argentino y qué estamos haciendo para protegerlo?


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