Ciencia argentina contra un enemigo invisible: desarrollan un bioinsumo para proteger granos sin químicos

07/04/2026La Política AmbientalLa Política Ambiental
Fortunato-7-720x400
Renée Fortunato analizando muestra colectada depositada en el Herbario del Instituto de Botánica Darwinion. Foto: gentileza investigadora.

Un equipo de investigación del CONICET, en articulación con el INTA y la Universidad de Buenos Aires (UBA), desarrolló un bioinsumo de origen vegetal capaz de frenar el crecimiento de hongos en granos almacenados. El avance apunta a un punto crítico de la producción agroalimentaria: la etapa posterior a la cosecha, donde muchas veces se pierde calidad sin que el problema sea visible de inmediato.

En un país donde los cereales y las oleaginosas son centrales para la economía, este tipo de desarrollos tiene impacto directo tanto en la producción como en la seguridad de los alimentos.

Fortunato-4-720x400

Un riesgo silencioso en los depósitos

Durante el almacenamiento, los granos pueden ser colonizados por hongos que encuentran condiciones ideales en la humedad y la temperatura. Algunos de estos microorganismos no solo deterioran el producto, sino que además generan toxinas que representan un riesgo para la salud.

El problema es doble: por un lado, pérdidas económicas por mercadería que pierde valor; por otro, la posibilidad de que esas sustancias ingresen en la cadena alimentaria si no se detectan a tiempo.

La clave: aprovechar compuestos naturales

El desarrollo se basa en extractos de origen vegetal con propiedades antifúngicas. A partir de estos compuestos, los investigadores lograron formular un producto capaz de inhibir el crecimiento de los hongos sin recurrir a químicos sintéticos tradicionales.

La apuesta es clara: utilizar la biodiversidad como fuente de soluciones, reduciendo el impacto ambiental y abriendo alternativas más seguras para el manejo de granos.

Una alternativa a los fungicidas convencionales

Hoy, gran parte del control de estos problemas se apoya en productos químicos. Si bien cumplen su función, su uso sostenido puede generar efectos no deseados, como resistencia en los hongos o impacto ambiental.

El bioinsumo desarrollado propone un cambio de enfoque. Al tratarse de una formulación natural, podría integrarse a estrategias más sustentables, en línea con las nuevas exigencias de los mercados y los estándares de producción.

Enfocado en la poscosecha

Uno de los aspectos más relevantes del avance es su aplicación en la etapa de almacenamiento. A diferencia de otros desarrollos que se concentran en el campo, este apunta a un momento donde los controles suelen ser más limitados pero igualmente determinantes.

Evitar la proliferación de hongos en ese punto no solo mejora la calidad del producto final, sino que también reduce pérdidas y riesgos sanitarios.

Un paso hacia una producción más sostenible

El trabajo conjunto del CONICET, el INTA y la Universidad de Buenos Aires (UBA) vuelve a mostrar el potencial de la ciencia pública argentina para responder a desafíos concretos. En este caso, con una solución que combina conocimiento local, recursos naturales y una mirada puesta en el largo plazo.

En un escenario donde producir más y mejor sin dañar el ambiente es una necesidad, este tipo de innovaciones marca un camino posible: alimentos más seguros, menos dependencia de químicos y un aprovechamiento inteligente de lo que ofrece el propio territorio.

¿Sabías que somos un medio independiente_
Lo más visto
indudac

El Niño se fortalece: estas son las provincias argentinas que podrían enfrentar más lluvias, inundaciones y crecidas

La Política Ambiental
31/08/2026
El fenómeno climático ya está instalado y los modelos anticipan una primavera y un verano 2026-2027 con fuertes contrastes regionales. El mayor nivel de atención se concentra en el Litoral y la Cuenca del Plata, aunque también habrá zonas expuestas a tormentas severas, crecidas repentinas y excesos hídricos. Provincia por provincia, dónde podría sentirse con mayor intensidad.
Juan y Patricio Neuss

Transener: a tres meses de la privatización, los nuevos dueños repartieron $253.000 millones y reabrieron el debate sobre el precio de la venta

La Política Ambiental
01/09/2026
Apenas días después de tomar el control de Transener, el grupo de los hermanos Neuss y Genneia decidió distribuir $253.536 millones en dividendos. El dinero provenía de ganancias acumuladas antes de la privatización. La cifra equivale a cerca de dos tercios de los US$356 millones que pagaron para quedarse con la participación estatal.
Suscríbete a La Política Ambiental para recibir periódicamente las novedades en tu email