Entre Ríos: una escuela suspendió los recreos por humo y partículas de aserrín atribuidas a la planta de EGGER

Docentes de la Escuela N° 77 René Favaloro denunciaron que la presencia de humo, niebla y material particulado obligó a mantener a los alumnos dentro del edificio. Advierten que la situación afecta a la comunidad educativa y también a los vecinos del barrio.
05/07/2026La Política AmbientalLa Política Ambiental

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La comunidad educativa de la Escuela N° 77 René Favaloro atraviesa una situación de creciente preocupación por la presencia de humo, niebla y partículas de aserrín en el ambiente, que los docentes vinculan con la actividad de la planta de EGGER. Ante ese escenario, las autoridades escolares resolvieron suspender los recreos al aire libre y mantener a los alumnos dentro del edificio durante los últimos días.

El problema fue expuesto por la docente y vecina Estela Maris Ojeda en diálogo con Despertar Entrerriano. Según relató, la decisión se tomó porque las condiciones ambientales volvieron a agravarse y porque el material presente en el aire ingresa igualmente al establecimiento.

“Venimos con humo y niebla hace tres días. Decidimos quedarnos adentro por esa situación y también por las bajas temperaturas, pero sabemos que eso que está en el ambiente entra por todos lados”, expresó Ojeda.

La docente remarcó que la medida impacta directamente en la rutina escolar. Los chicos necesitan salir al patio, moverse y despejarse durante los recreos, pero la presencia de humo y partículas en suspensión convirtió ese momento habitual en una situación de riesgo y malestar.

El reclamo no se limita al ámbito escolar. Ojeda también advirtió que los vecinos del barrio padecen el mismo problema en sus viviendas. La presencia de partículas de aserrín, sumada al humo y a la niebla, genera preocupación por posibles efectos en la salud, especialmente en niños, adultos mayores y personas con afecciones respiratorias.

La situación vuelve a poner en discusión la necesidad de controles ambientales efectivos sobre las actividades industriales cercanas a zonas residenciales y establecimientos educativos. Para la comunidad, el punto central es que se determine con precisión el origen de las emanaciones, se informe públicamente qué sustancias están presentes en el aire y se adopten medidas urgentes para evitar que el problema se repita.

Mientras tanto, la escuela continúa funcionando bajo restricciones. Los docentes intentan sostener la actividad educativa puertas adentro, pero advierten que esa solución es apenas provisoria. El reclamo de fondo apunta a garantizar condiciones ambientales seguras para que los alumnos puedan asistir a clase sin quedar expuestos a humo, olores fuertes o partículas que afecten su salud.

La denuncia de la Escuela N° 77 René Favaloro expone una situación sensible: cuando una comunidad educativa debe suspender los recreos por la calidad del aire, el problema deja de ser una molestia barrial y se convierte en una alerta sanitaria y ambiental que requiere respuesta inmediata.

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