Cuba registra temperaturas históricas cercanas a 0 °C

06/02/2026La Política AmbientalLa Política Ambiental
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Foto AFP.

Cuba, asociada históricamente a climas cálidos durante todo el año, atravesó jornadas atípicas a comienzos de febrero con registros térmicos excepcionalmente bajos. El ingreso de una masa de aire frío desde el norte provocó descensos abruptos de temperatura en varias provincias, con valores que se acercaron al punto de congelación en zonas rurales y periurbanas.

El episodio fue calificado por especialistas como uno de los más intensos en décadas y sorprendió a una población poco acostumbrada a enfrentar madrugadas gélidas, viviendas sin sistemas de calefacción y cultivos sensibles al frío extremo.

Un fenómeno meteorológico poco común

Las olas de frío de esta magnitud son raras en el Caribe, pero pueden producirse cuando sistemas atmosféricos intensos permiten que aire polar avance hacia latitudes tropicales. En Cuba, donde las temperaturas invernales suelen mantenerse moderadas, estos descensos abruptos marcan hitos dentro de los registros meteorológicos.

Meteorólogos explican que este tipo de eventos responde a configuraciones particulares de la circulación atmosférica y no necesariamente contradice las tendencias globales de calentamiento, sino que reflejan la creciente variabilidad del sistema climático.

Impacto social y productivo

Las madrugadas frías alteraron la vida cotidiana en varias localidades. Familias improvisaron métodos para abrigarse, mientras productores rurales monitorearon con preocupación posibles daños en plantaciones de frutas y hortalizas, especies poco adaptadas a temperaturas extremas.

También se reportaron afectaciones en animales domésticos y silvestres, lo que generó acciones comunitarias para brindar refugio y abrigo durante los momentos más críticos del frío.

Clima extremo y debate ambiental

El episodio reavivó discusiones sobre cómo el cambio climático puede influir en la frecuencia e intensidad de fenómenos extremos, incluso en regiones donde históricamente resultaban poco probables. Científicos insisten en la importancia de fortalecer sistemas de monitoreo y planes de adaptación ante eventos meteorológicos inusuales.

Mientras las temperaturas comenzaron a normalizarse, el frío histórico quedó registrado como una señal de alerta sobre la vulnerabilidad de territorios tropicales frente a un clima cada vez más impredecible.

Para la población cubana, el episodio quedará en la memoria colectiva como uno de los inviernos más crudos jamás vividos en la isla, un recordatorio de que los extremos climáticos ya no son excepciones aisladas sino parte de un escenario global en transformación.

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