
El Gobierno privatizó Transener, la mayor transportadora eléctrica del país
12/05/2026
La Política Ambiental
El Gobierno nacional avanzó con la privatización de Transener, considerada la principal empresa de transporte de energía eléctrica de Argentina y una de las estructuras más importantes del sistema energético nacional.
La medida forma parte del proceso de desregulación y venta de activos estatales impulsado por la administración de Javier Milei, que busca reducir la participación del Estado en empresas estratégicas y profundizar el esquema de apertura económica.
Qué es Transener y por qué es estratégica
Transener es la empresa encargada de transportar la electricidad en alta tensión a lo largo del país. Su función es conectar las centrales generadoras de energía —como represas hidroeléctricas, centrales térmicas y nucleares— con las distribuidoras eléctricas y los grandes centros urbanos e industriales.
La compañía opera más de 15 mil kilómetros de líneas de alta tensión y moviliza alrededor del 85% de toda la electricidad que circula en Argentina, convirtiéndose en una pieza fundamental para el funcionamiento del Sistema Argentino de Interconexión.
Sin el sistema de transporte eléctrico que administra Transener, gran parte del país no podría abastecerse de energía de manera estable. Su red resulta clave para el funcionamiento de hogares, hospitales, industrias, transporte, comunicaciones y servicios esenciales.
Por ese motivo, distintos sectores consideran que se trata de una infraestructura estratégica para la soberanía energética y el desarrollo económico nacional.
Las empresas interesadas
En el proceso de privatización quedaron habilitadas distintas compañías del sector energético para disputar la compra de la participación estatal en la empresa.
Entre las firmas interesadas aparecen Genneia junto a Edison Energía, además de Central Puerto y Edenor.
Según trascendió, el grupo encabezado por Genneia habría presentado una de las ofertas más altas para quedarse con el control de la transportadora eléctrica.
La operación aparece como una de las privatizaciones más importantes impulsadas por el Gobierno nacional dentro del plan de venta de activos públicos.
Críticas al Gobierno de Milei
La decisión generó fuertes cuestionamientos de sectores sindicales, especialistas energéticos y dirigentes opositores, que advierten sobre el riesgo de privatizar áreas consideradas estratégicas para el funcionamiento del país.
Las críticas apuntan directamente al gobierno de Milei por avanzar en la venta de infraestructura energética clave en medio de aumentos tarifarios, caída del consumo eléctrico y deterioro del poder adquisitivo.
También surgieron advertencias sobre la posibilidad de que futuras inversiones y decisiones operativas respondan principalmente a criterios de rentabilidad privada antes que a necesidades de desarrollo federal o planificación energética nacional.
Diversos sectores recordaron además las privatizaciones de los años noventa durante el gobierno de Carlos Menem, cuando gran parte del sistema energético argentino quedó en manos privadas.
El argumento oficial
Desde el oficialismo sostienen que la privatización permitirá atraer inversiones, mejorar la eficiencia del sistema y reducir la participación del Estado en la economía.
La iniciativa se encuentra alineada con la política de desregulación promovida por el Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado encabezado por Federico Sturzenegger.
El Gobierno además busca avanzar con nuevas privatizaciones y concesiones en distintas áreas estratégicas antes de fin de año.
El debate por la soberanía energética
La venta de Transener volvió a instalar un debate histórico en Argentina sobre el control de la energía y el rol del Estado en servicios esenciales.
Sectores críticos sostienen que la electricidad no puede quedar completamente subordinada a intereses privados debido a que impacta directamente sobre hogares, industrias, hospitales y la actividad económica general.
La discusión también vuelve a poner en escena el concepto de soberanía energética y el manejo de infraestructuras consideradas estratégicas para el desarrollo nacional.


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