
Un informe binacional confirmó que la ex Botnia contaminó el río Uruguay y reabre una vieja disputa ambiental
La Política Ambiental
A casi dos décadas del conflicto que enfrentó a Argentina y Uruguay por la instalación de una de las plantas de celulosa más grandes de Sudamérica, un informe técnico elaborado por organismos de ambos países confirmó que la fábrica UPM, conocida originalmente como Botnia, registró episodios de contaminación sobre el río Uruguay durante 2023.
La conclusión surge de los controles realizados en el marco de la Comisión Administradora del Río Uruguay (CARU), el organismo binacional encargado de supervisar las actividades que pueden afectar al curso de agua compartido entre ambas naciones.
Qué encontró la investigación
Los monitoreos efectuados sobre los efluentes industriales vertidos por la planta detectaron incumplimientos en varios parámetros ambientales establecidos para su funcionamiento.
Los técnicos comprobaron que durante distintos períodos del año se produjeron descargas que superaron los límites permitidos para determinadas sustancias, lo que constituye una violación de los estándares ambientales acordados para la operación del complejo industrial.
La planta se encuentra ubicada en Fray Bentos, sobre la margen oriental del río Uruguay, frente a la ciudad entrerriana de Gualeguaychú, una de las localidades que históricamente encabezó las protestas contra el emprendimiento.
Un conflicto que marcó la relación entre Argentina y Uruguay
La instalación de Botnia a mediados de la década del 2000 provocó una de las mayores controversias diplomáticas entre ambos países desde el retorno de la democracia.
Durante años, vecinos de Gualeguaychú denunciaron que la actividad de la pastera podía afectar la calidad del agua, la biodiversidad y la salud de las comunidades ribereñas.
Las movilizaciones llegaron a incluir extensos cortes del puente internacional General San Martín y derivaron en una disputa judicial que alcanzó a la Corte Internacional de Justicia de La Haya.
Aunque con el paso del tiempo las tensiones disminuyeron, la confirmación de nuevos episodios de contaminación vuelve a colocar el tema en el centro del debate público.
Qué es UPM y por qué sigue siendo cuestionada
La planta comenzó a operar bajo el nombre de Botnia, una empresa de origen finlandés que posteriormente pasó a formar parte del grupo UPM, uno de los mayores productores de pasta de celulosa del mundo.
Desde su puesta en marcha, la compañía sostuvo que trabaja bajo estrictos estándares ambientales y que sus procesos industriales cumplen con las normativas internacionales.
Sin embargo, organizaciones ambientalistas y vecinos de ambas márgenes del río continúan reclamando controles permanentes y mayor transparencia sobre los resultados de los monitoreos.
Preocupación por el estado del río Uruguay
La confirmación de incumplimientos ambientales genera preocupación porque el río Uruguay constituye uno de los principales ecosistemas compartidos de la región.
Además de su valor ambiental, sus aguas son utilizadas para actividades productivas, recreativas, turísticas y de abastecimiento para numerosas comunidades.
Especialistas advierten que cualquier episodio de contaminación reiterada puede afectar la calidad del agua, la fauna ictícola y los ecosistemas asociados al corredor fluvial.
Reclamos por sanciones y mayores controles
Tras conocerse los resultados del informe, distintos sectores reclamaron que los incumplimientos detectados no queden limitados a una simple constatación técnica.
Las organizaciones ambientales sostienen que las infracciones comprobadas deberían derivar en medidas concretas para evitar que situaciones similares vuelvan a repetirse.
También reclaman una mayor participación ciudadana en el seguimiento de los monitoreos y el acceso público a toda la información vinculada al desempeño ambiental de la planta.
Una controversia que sigue vigente
Lo ocurrido durante 2023 demuestra que el debate que comenzó hace casi veinte años está lejos de haber terminado.
La confirmación oficial de que la ex Botnia registró episodios de contaminación sobre el río Uruguay vuelve a poner bajo la lupa el funcionamiento de uno de los emprendimientos industriales más controvertidos de la región.
Mientras los organismos binacionales evalúan las consecuencias de los incumplimientos detectados, el caso reabre una discusión que parecía cerrada: cuál es el verdadero costo ambiental de una actividad industrial que continúa operando sobre uno de los cursos de agua más importantes del Cono Sur.
Con info de La Política Online


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