
Argentina refuerza los controles en los aeropuertos para frenar el tráfico ilegal de vida silvestre
La Política Ambiental
Argentina ocupa un lugar estratégico dentro de las rutas del tráfico ilegal de vida silvestre en Sudamérica y, frente a esta problemática, el Gobierno presentó un nuevo protocolo destinado a fortalecer los controles en los aeropuertos de todo el país. La iniciativa busca establecer procedimientos comunes para detectar animales, plantas, trofeos y productos de especies silvestres que sean trasladados de manera ilegal.
El nuevo Protocolo Nacional de Actuación de la Policía de Seguridad Aeroportuaria para la Prevención, Detección y Abordaje del Tráfico Ilegal de Vida Silvestre en Aeropuertos fue presentado el jueves 6 de agosto durante una jornada de capacitación realizada en el Aeropuerto Internacional Ministro Pistarini de Ezeiza. El encuentro reunió a más de 100 efectivos de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) y representantes de distintos organismos con responsabilidades en materia de seguridad, control, biodiversidad y persecución del delito.
Participaron integrantes de la Policía Federal Argentina, Gendarmería Nacional, Prefectura Naval Argentina, la Dirección General de Aduanas, SENASA, la Subsecretaría de Ambiente, CITES Argentina y el Ministerio Público Fiscal, entre otras instituciones. La jornada fue organizada por el Ministerio de Seguridad Nacional con el acompañamiento técnico de WCS Argentina.
El tráfico ilegal de vida silvestre es considerado una de las principales expresiones de la delincuencia organizada transnacional y constituye una amenaza tanto para la biodiversidad como para la seguridad pública y la gobernanza ambiental. Las organizaciones criminales utilizan diferentes medios de transporte para movilizar ejemplares, piezas, productos y subproductos de especies silvestres, y el transporte aéreo ocupa un lugar central dentro de estas redes.
Durante la última década se registraron casos de tráfico ilegal de vida silvestre en aeropuertos de al menos 136 países. Argentina también ha registrado distintos procedimientos relacionados con esta actividad, entre ellos el traslado de trofeos de fauna en equipaje despachado, insectos enviados como carga y aves ocultas dentro del equipaje de pasajeros.
La diversidad de modalidades utilizadas por los traficantes plantea un desafío para los organismos encargados de los controles. En muchos casos, detectar el delito depende de identificar señales de alerta, revisar correctamente la documentación y reconocer inconsistencias que pueden pasar inadvertidas durante una inspección convencional.
Por ese motivo, el Ministerio de Seguridad Nacional, con el acompañamiento de WCS Argentina, llevó adelante durante nueve meses un proceso de trabajo interinstitucional que reunió a organismos con distintas competencias. El resultado fue el primer protocolo nacional específicamente destinado a establecer criterios uniformes de actuación para la PSA frente a posibles casos de tráfico ilegal de vida silvestre.
La herramienta establece pautas para la identificación temprana de indicadores de riesgo, la verificación de documentación, la preservación de evidencia y la cadena de custodia. También incorpora criterios de análisis de riesgo, inteligencia operativa y cooperación internacional, además de procedimientos relacionados con bioseguridad, bienestar animal y mínima manipulación de los ejemplares.
La importancia del nuevo protocolo quedó demostrada incluso antes de su presentación formal. El 19 de julio, efectivos de la PSA que habían participado de los talleres de capacitación desarrollados por WCS Argentina detectaron en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza una importante cantidad de trofeos de fauna silvestre que eran transportados sin la documentación correspondiente.
Los trofeos fueron secuestrados y el procedimiento derivó en una investigación penal que continúa en curso. Para los organismos involucrados, el operativo representa un ejemplo concreto de cómo la capacitación especializada y la coordinación entre instituciones pueden mejorar la capacidad de detectar este tipo de delitos.
Durante la presentación, la subdirectora nacional de la Policía de Seguridad Aeroportuaria, comisionada general María Lorena Andersch, advirtió que los aeropuertos pueden ser utilizados como puntos de origen, tránsito o destino para el traslado ilegal de ejemplares, piezas, productos y subproductos de la vida silvestre.
Desde la PSA señalaron que el protocolo representa un avance para fortalecer las capacidades institucionales vinculadas con la seguridad aeroportuaria, la prevención del delito y la protección de la biodiversidad argentina.
La problemática, además, excede el ámbito estrictamente ambiental. José Pereyra, director nacional de Lucha contra el Crimen Organizado Transnacional y titular de la Unidad Antimafia del Ministerio de Seguridad Nacional, destacó que las rutas y los métodos utilizados para trasladar especies protegidas pueden coincidir con circuitos empleados por otras formas de criminalidad transnacional.
La advertencia pone el foco en la dimensión criminal del tráfico de fauna. Las organizaciones dedicadas a esta actividad pueden utilizar cadenas logísticas internacionales y aprovechar mecanismos de transporte similares a los empleados por otras redes delictivas, lo que vuelve necesaria una respuesta coordinada entre las distintas fuerzas y organismos del Estado.
En la misma línea, desde WCS Argentina remarcaron que el tráfico de vida silvestre dejó de ser un problema exclusivamente ambiental. La organización señaló que se trata de una actividad que utiliza rutas internacionales, cadenas logísticas complejas y circuitos vinculados con otras formas de criminalidad transnacional.
La jornada de capacitación realizada en Ezeiza buscó precisamente trasladar el protocolo a situaciones concretas. Los efectivos trabajaron sobre casos reales y ejercicios de simulación destinados a mejorar la identificación de señales de alerta, las modalidades utilizadas para transportar especies, los controles documentales y los procedimientos para preservar evidencia.
También se abordaron cuestiones relacionadas con la inteligencia operativa, el análisis de riesgo, la cooperación internacional y las condiciones necesarias para garantizar la bioseguridad y el bienestar de los animales durante los procedimientos.
El nuevo protocolo será aplicado en los aeropuertos del territorio nacional donde la Policía de Seguridad Aeroportuaria ejerce sus competencias. El objetivo es que los controles dejen de depender exclusivamente del criterio individual de cada agente y cuenten con procedimientos claros para actuar frente a una posible situación de tráfico.
La presentación representa un paso importante para la Argentina frente a un negocio ilegal que mueve especies y productos de fauna y flora a través de las fronteras. La apuesta ahora será lograr que la herramienta se traduzca en controles efectivos, mayor intercambio de información y una mejor capacidad para detectar y desarticular las redes que utilizan los aeropuertos para sacar y trasladar ilegalmente la biodiversidad.


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