
Cambio climático e inundaciones: la crisis que amenaza a Buenos Aires y otras ciudades argentinas
15/03/2025
La Política Ambiental
El cambio climático ya no es una amenaza lejana: sus efectos están golpeando a distintas regiones del país con eventos climáticos cada vez más extremos. Inundaciones, lluvias torrenciales y la subida del nivel del mar ponen en jaque a la Ciudad de Buenos Aires y al Conurbano, según múltiples estudios científicos y organismos internacionales. ¿Estamos preparados para lo que se viene?
Inundaciones desde abajo: la amenaza oculta del agua subterránea
Cuando pensamos en inundaciones, imaginamos lluvias torrenciales o ríos desbordados. Pero un reciente estudio publicado en la revista Earth’s Future advierte sobre un nuevo fenómeno: las inundaciones desde abajo. ¿Qué significa esto? Básicamente, el ascenso del nivel del mar no solo amenaza con invadir las costas, sino que también eleva el nivel del agua subterránea. Esto reduce la capacidad del suelo para absorber las lluvias, generando inundaciones incluso en zonas alejadas de la costa.
En la Ciudad de Buenos Aires y su área metropolitana, esto podría traer problemas graves: deterioro de cimientos y edificios, colapso de sistemas de drenaje y aumento de enfermedades por humedad y moho.
Buenos Aires en la mira: ¿qué barrios están en riesgo?
Según estudios de la organización Climate Central, si la temperatura global sube entre 3 y 4°C, el agua del Río de la Plata podría avanzar sobre varios barrios porteños. Lugares como Palermo, Belgrano, Núñez, Puerto Madero y la Reserva Ecológica Costanera Sur estarían en peligro. En el Conurbano, las zonas más afectadas serían Avellaneda y Berazategui.
Además, las lluvias intensas también están aumentando. Informes climáticos muestran que en la Ciudad de Buenos Aires las precipitaciones han subido un 3,2% por década, mientras que en el conurbano aumentaron un 0,9% en Ezeiza. Esto significa más calles anegadas, más cortes de luz y más daños en la infraestructura.
¿Por qué ocurre esto?
El calentamiento global, impulsado por el aumento de los gases de efecto invernadero (GEI), es el principal culpable. En la última medición de la NASA, se registraron 427 partes por millón de dióxido de carbono en la atmósfera, lo que generó un incremento de 1,5°C respecto de la era preindustrial.
Esto significa más tormentas, olas de calor extremas y eventos climáticos impredecibles. “En general, la principal característica del cambio climático es que aumentan los eventos climáticos extremos”, explicó Matilde Rusticucci, doctora en Ciencias de la Atmósfera e investigadora del CONICET.
Bahía Blanca, un ejemplo de lo que se viene
La ciudad bonaerense de Bahía Blanca sufrió el viernes pasado una de las peores inundaciones de su historia: 290 milímetros de lluvia en solo 12 horas. Calles anegadas, autos flotando y cientos de personas evacuadas son la postal de una crisis climática que puede replicarse en otros puntos del país.
En Córdoba, el temporal de ayer dejó 67 milímetros de agua en menos de una hora, causando cortes de luz, anegamientos y caos en el tránsito.
¿Qué se puede hacer?
Rusticucci advierte que el cambio climático no se puede negar, y que es clave que la planificación urbana incorpore escenarios futuros. “Los ingenieros y urbanistas deben trabajar con lo que va a pasar, no con lo que pasó en el pasado”, subraya la experta.
Algunas de las soluciones incluyen:
✔️ Obras hidráulicas: diques y sistemas de drenaje mejorados para evitar anegamientos.
✔️ Protección costera: barreras contra el avance del mar en zonas vulnerables.
✔️ Adaptación urbana: prohibir la construcción de hospitales o infraestructuras esenciales en zonas inundables.
✔️ Reducción de emisiones: cumplir con el Acuerdo de París para limitar el aumento de la temperatura global.
El rol del Estado: ¿estamos preparados?
En la Ciudad de Buenos Aires se han realizado obras hidráulicas para mitigar las lluvias, como el Plan Hidráulico y el entubamiento del arroyo Maldonado. Sin embargo, en el Conurbano la infraestructura sigue siendo insuficiente y muchas localidades carecen de obras de drenaje adecuadas.
El último informe de la ONU advirtió que los planes climáticos de los países son insuficientes para frenar el calentamiento global. Mientras tanto, las lluvias seguirán intensificándose y el nivel del mar continuará subiendo.
¿Estamos listos para lo que se viene o seguiremos viendo postales de ciudades anegadas cada vez que llueve fuerte? El tiempo para actuar es ahora.


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