“Súper Niño” 2026: las provincias activan planes mientras crece el riesgo hídrico y productivo


El Niño ya está activo y continúa fortaleciéndose. Las proyecciones ubican al centro-este y al noreste argentino como las regiones con mayor probabilidad de lluvias frecuentes. Entre Ríos puso en funcionamiento un centro de comando y un comité sanitario; Corrientes comenzó a capacitar productores; Chaco pidió actualizar los planes municipales; Santa Fe y Córdoba movilizaron maquinaria y sistemas de monitoreo. En Buenos Aires, la vulnerabilidad de la cuenca del Salado vuelve a exponer la demora de obras estructurales.
 
25/08/2026La Política AmbientalLa Política Ambiental

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El fenómeno de El Niño dejó de ser una posibilidad lejana. El último informe del Centro de Predicción Climática de Estados Unidos confirmó que el calentamiento del Pacífico ecuatorial continúa intensificándose y que existe una probabilidad superior al 90% de que alcance una intensidad muy fuerte durante la primavera y el verano 2026-2027.

La NOAA también calculó un 69% de probabilidades de que, entre octubre y diciembre, el índice utilizado para medir su intensidad alcance valores históricos, superiores a los registrados desde 1950. El organismo aclaró que una mayor intensidad oceánica aumenta la posibilidad de impactos asociados con El Niño, aunque esos efectos no se producirán de la misma forma en todas las regiones. Informe oficial de la NOAA.

La expresión “súper Niño”, repetida durante las últimas semanas, carece de una clasificación meteorológica específica. Los organismos internacionales utilizan las categorías fuerte o muy fuerte. El dato central es que el episodio ya se encuentra instalado y que los modelos anticipan su fortalecimiento durante los próximos meses.

El impacto final dependerá de la distribución de las precipitaciones, la duración y frecuencia de las tormentas, la saturación previa de los suelos, el estado de los desagües y el comportamiento de las cuencas de los ríos Paraná, Paraguay, Uruguay e Iguazú.

Más tormentas y suelos con menor capacidad de absorción

La actualización del escenario nacional publicada el 24 de agosto ubicó al centro-este y al noreste argentino como las regiones con mayor exposición a lluvias superiores a lo habitual. Dentro de esa franja, la provincia de Buenos Aires y el Litoral aparecen como los principales focos de preocupación. Actualización del escenario nacional.

El meteorólogo Sergio Jalfin explicó que el principal riesgo podría encontrarse en la reiteración de las tormentas. Una sucesión de eventos de lluvia, incluso sin registros excepcionales en cada jornada, puede acumular agua, saturar los suelos y superar la capacidad de drenaje de ciudades y áreas rurales.

Esta diferencia resulta importante para la planificación. Las inundaciones no requieren necesariamente una única tormenta extraordinaria. También pueden producirse cuando varias precipitaciones cercanas impiden que el agua se infiltre o escurra antes de la llegada del siguiente evento.

El fenómeno se desarrolla, además, sobre un planeta más cálido. El calentamiento global aumenta la cantidad de vapor de agua disponible en la atmósfera y puede potenciar determinados eventos extremos. Sin embargo, la atribución de cada tormenta a El Niño o al cambio climático requiere un análisis específico.

Un plan federal que depende de la capacidad municipal

El Gobierno nacional cuenta desde julio con un Plan de Coordinación Federal ENOS 2026-2027. La medida fue aprobada mediante la Resolución 559/2026 del Ministerio de Seguridad y asignó a la Agencia Federal de Emergencias la articulación con provincias y municipios.

El plan reconoce un mayor riesgo de precipitaciones superiores a los valores normales durante la primavera y el verano, especialmente en la Cuenca del Plata. También establece que el municipio constituye el primer nivel de respuesta; cuando sus recursos resulten insuficientes debe intervenir la provincia y, posteriormente, la Nación. Resolución 559/2026.

La Agencia Federal de Emergencias y la Dirección Nacional de Emergencias Sanitarias presentaron, además, un sistema de vigilancia que combina pronósticos, mapas de exposición, información sanitaria y capacidad hospitalaria.

Según los datos difundidos durante la presentación, alrededor de 920.000 personas y 5,4 millones de hectáreas se encuentran en áreas potencialmente expuestas a inundaciones. Estas cifras identifican zonas de riesgo y no representan una estimación de personas que necesariamente serán evacuadas.

El operativo contempla vigilancia epidemiológica, hospitales móviles, equipos sanitarios, medicamentos y análisis geoespacial para anticipar las zonas que podrían requerir asistencia. El mapa incluye sectores del Litoral, el Nordeste, Buenos Aires, Córdoba y Cuyo. Sistema sanitario nacional frente a El Niño.

Entre Ríos: centro de comando, salud y escenarios de evacuación

Entre Ríos exhibió durante los últimos días la respuesta provincial más visible y operativa. El Gobierno puso en funcionamiento un Centro de Comando y Gestión en la sede de la Policía provincial, desde donde se monitorearán los niveles de los ríos, las precipitaciones, las tormentas y la ubicación de los recursos disponibles.

La provincia informó que cuenta con unos 1.000 policías afectados al esquema, además de embarcaciones, motos de agua, vehículos, generadores eléctricos y elementos de rescate. La inversión comunicada supera los 100 millones de pesos. Centro de Comando y Gestión de Entre Ríos.

El Ministerio de Salud también constituyó, mediante la Resolución 3990/2026, un Comité de Emergencia Sanitaria para eventos hídricos. El protocolo incluye vacunación, reserva y distribución de medicamentos, seguimiento de personas evacuadas, vigilancia epidemiológica y designación de referentes en hospitales y centros de atención.

También comenzaron relevamientos en Ibicuy y Villa Paranacito para identificar población expuesta, verificar esquemas de vacunación y difundir recomendaciones sobre leptospirosis, animales ponzoñosos, vectores y limpieza de viviendas después de una inundación. Plan sanitario de Entre Ríos.

La planificación contempla escenarios extremos. En Concordia se relevaron aproximadamente 4.000 lugares de alojamiento y se analiza la posibilidad de asistir hasta 8.000 evacuados si el río alcanzara los 16 metros. Esa cifra corresponde a una hipótesis de contingencia utilizada para organizar recursos y no a una altura pronosticada para el río Uruguay. Coordinación con municipios entrerrianos.

Corrientes: la prevención llegó al sector productivo

Corrientes inició un ciclo de capacitaciones para productores ganaderos frente a posibles excesos hídricos. El programa comenzó en Goya y continuará en Itá Ibaté, Saladas, Caá Catí, Alvear, La Cruz, Paso de los Libres, Monte Caseros y Gobernador Virasoro.

Las jornadas son desarrolladas junto con el INTA y el Senasa. Incluyen manejo de reservas forrajeras, alimentación, sanidad animal y prevención de enfermedades asociadas con el exceso de agua. También se utiliza el número de Adrema de los establecimientos para estimar su nivel de exposición.

La iniciativa constituye un avance concreto para el sector productivo, aunque todavía no presenta un despliegue integral de evacuación, salud, seguridad e infraestructura comparable con el anunciado por Entre Ríos. Plan de capacitación de Corrientes.

Chaco: una advertencia técnica para los municipios

En Chaco, la principal novedad fue la difusión de una nota técnica elaborada por la Unidad de Gestión de Riesgos de la Universidad Nacional del Nordeste y la Administración Provincial del Agua.

El documento advierte que deben vigilarse dos escalas diferentes. La primera corresponde a las lluvias locales, los anegamientos urbanos y la capacidad de los sistemas de drenaje. La segunda involucra las precipitaciones en las cuencas altas de los ríos Paraná, Paraguay e Iguazú, capaces de generar crecidas aunque en territorio chaqueño no se produzcan lluvias extraordinarias.

La recomendación dirigida a los municipios es actualizar los planes de contingencia, identificar puntos de inundación y cortes de caminos, limpiar canales y desagües, revisar estaciones de bombeo, verificar defensas y puentes, definir centros de evacuación y relevar maquinaria, combustible, personal y población vulnerable.

Los especialistas remarcaron que un Niño más intenso no implica automáticamente inundaciones récord en Chaco. Los modelos globales indican la posibilidad de mayores caudales entre noviembre y febrero, pero todavía no constituyen alertas operativas ni permiten conocer con precisión qué localidades serán afectadas. Informe técnico de la UNNE.

El desafío chaqueño consiste ahora en convertir esa guía técnica en acciones verificables. La limpieza de canales, el control de rellenos ilegales y el mantenimiento de estaciones de bombeo serán determinantes para reducir los daños.

Santa Fe: coordinación en los 19 departamentos

Santa Fe completó una ronda de coordinación con municipios y comunas de sus 19 departamentos. El trabajo busca actualizar juntas locales de Protección Civil, planes de contingencia y circuitos de comunicación para emergencias. Coordinación territorial en Santa Fe.

La provincia también incorporó diez retroexcavadoras multipropósito, con una inversión informada de 1.380 millones de pesos, para intervenir sobre canales, alcantarillas, caminos y desagües. Los equipos serán distribuidos entre las zonas de la Dirección Provincial de Vialidad y se sumarán a otras retroexcavadoras, un tractor sobre orugas y maquinaria pesada.

La cobertura territorial alcanza a toda la provincia. El resultado dependerá del mantenimiento efectivo de caminos rurales, canales y alcantarillas antes del período de lluvias más intensas.

Córdoba: monitoreo y 57.000 kilómetros de caminos rurales

Córdoba conformó una mesa interjurisdiccional integrada por cinco ministerios, el Observatorio Hidrometeorológico provincial y universidades. Su sistema reúne más de 400 estaciones terrestres, información satelital y modelos de pronóstico de hasta 72 horas.

Más de 280 consorcios camineros, canaleros y de conservación de suelos recibieron instrucciones para limpiar cunetas, alcantarillas y canales en una red superior a los 57.000 kilómetros de caminos rurales. Medidas preventivas en Santa Fe y Córdoba.

La anticipación resulta particularmente relevante para la producción agropecuaria. Con los suelos saturados, los caminos rurales pueden quedar intransitables y dificultar el traslado de hacienda, maquinaria, insumos y cosechas.

Buenos Aires: la vulnerabilidad estructural de la cuenca del Salado

La actualización nacional coloca a Buenos Aires entre las provincias más expuestas. La preocupación se concentra en el noroeste, el centro provincial y la cuenca del Salado, donde existen sectores con escasa pendiente, drenaje lento y antecedentes reiterados de inundaciones.

En Carlos Casares, el productor Alberto Pol explicó que la región padece ciclos de exceso hídrico desde hace décadas. Según su testimonio, la falta de cursos naturales y de infraestructura suficiente para evacuar el agua provoca anegamientos recurrentes.

La eventual repetición de lluvias ya empieza a influir en las decisiones de siembra. El girasol presenta mayores dificultades en condiciones de exceso hídrico, mientras que el maíz requiere caminos transitables para retirar grandes volúmenes durante la cosecha. Frente a ese escenario, algunos productores podrían inclinarse por la soja, que ofrece mayor flexibilidad operativa ante situaciones adversas.

La ganadería también enfrenta limitaciones. El traslado de animales hacia otras provincias implica costos elevados, restricciones sanitarias y problemas de adaptación. La alternativa consiste en reforzar las reservas de rollos y silo de maíz, una medida preventiva que incrementa los costos sin eliminar el riesgo.

Pol afirmó que, en su zona, el rendimiento de indiferencia de la soja ronda los 3.800 kilos por hectárea, mientras que el promedio habitual se ubica cerca de los 3.500 kilos. Se trata de una referencia aportada por un productor y no de una estadística representativa de toda la provincia. Aun así, refleja el escaso margen económico con el que parte del sector enfrenta el nuevo escenario. Informe sobre el impacto agropecuario.

El Gobierno bonaerense había presentado en junio un esquema preventivo ante la Comisión de Emergencia y Desastre Agropecuario. El plan contempla limpieza y adecuación de canales, alcantarillas, puentes y cunetas, mantenimiento de caminos rurales, disponibilidad de fondos para obras y asistencia a productores.

También prevé coordinación con municipios, comités de cuenca y entidades agropecuarias. Plan preventivo de la provincia de Buenos Aires.

La información pública disponible todavía no permite conocer qué porcentaje de esas tareas fue ejecutado, qué municipios recibieron maquinaria y cuál es el presupuesto efectivamente aplicado. En una provincia marcada por inundaciones recurrentes, la falta de datos actualizados debilita la evaluación de la respuesta oficial.

Misiones y Formosa: planes anteriores que necesitan seguimiento

Misiones puso en marcha en mayo un plan integral de prevención, contingencia y respuesta. La estrategia reúne a los 79 municipios, fuerzas de seguridad, Protección Civil, Salud, Ecología y organismos de infraestructura.

Entre las medidas anunciadas figuran la limpieza de arroyos, la elaboración de protocolos de evacuación y la creación de una base unificada de maquinaria, personal, insumos y recursos sanitarios. La provincia también advirtió sobre los riesgos de leptospirosis, enfermedades gastrointestinales, crecidas repentinas y tormentas severas. Plan integral de Misiones.

Formosa realizó durante julio y comienzos de agosto reuniones interinstitucionales y difundió recomendaciones para productores agrícolas y ganaderos. En ambas provincias existen planes previos, pero faltan balances públicos detallados sobre obras terminadas, refugios disponibles, población expuesta y recursos asignados.

Una preparación todavía desigual

El relevamiento muestra niveles diferentes de preparación. Entre Ríos cuenta con un comando operativo, protocolos sanitarios, recursos identificados y escenarios de evacuación. Santa Fe y Córdoba concentran esfuerzos en maquinaria, drenajes, caminos y monitoreo. Corrientes trabaja especialmente sobre el sector ganadero, mientras que Chaco difundió una hoja de ruta técnica para los municipios.

Buenos Aires dispone de un esquema general, aunque la magnitud de su vulnerabilidad requiere información más precisa sobre el avance de las obras. Misiones y Formosa también anunciaron estrategias preventivas, pero todavía falta conocer su grado de ejecución.

La mayor brecha se encuentra en el nivel municipal. El plan federal establece que las intendencias son el primer eslabón de respuesta, pero muchos municipios no publicaron mapas de riesgo, capacidad de evacuación, refugios habilitados, reservas de combustible, sistemas alternativos de agua potable o mecanismos de asistencia para personas con discapacidad y comunidades rurales aisladas.

El Niño puede provocar crecidas de grandes ríos, anegamientos urbanos, cortes de caminos, pérdidas productivas, contaminación del agua y brotes de enfermedades. También puede dejar regiones con precipitaciones cercanas a los valores normales. Por esa razón, los pronósticos estacionales deben complementarse con alertas de corto plazo y monitoreo permanente.

La preparación debería evaluarse mediante resultados concretos: canales limpiados, bombas en funcionamiento, hospitales abastecidos, refugios identificados, rutas alternativas disponibles y población vulnerable previamente relevada.

El país dispone de varios meses de anticipación y de información suficiente para comenzar a reducir los riesgos. La gravedad de los daños dependerá, en buena medida, de la capacidad estatal para transformar los anuncios y las reuniones en obras, protocolos y recursos operativos antes de la llegada de las lluvias más persistentes.

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