Travesía Salvemos el Paraná y sus humedales: una remada que denuncia el dragado y la entrega del río

09/03/2026La Política AmbientalLa Política Ambiental

Una caravana de embarcaciones avanza por el río Paraná con un mensaje claro: defender el río, sus humedales y el control público de una de las vías fluviales más estratégicas de Sudamérica. La travesía, que ya recorrió varios puntos del litoral argentino, llegó este fin de semana a la ciudad de Corrientes con un acto multitudinario que volvió a poner en agenda el debate por el futuro de la hidrovía y el proyecto de profundizar el dragado del río a 44 pies.

La iniciativa reúne a organizaciones ambientales, pescadores, comunidades ribereñas, investigadores y militantes sociales que decidieron recorrer el río para visibilizar lo que consideran una amenaza ambiental y económica para el país. A lo largo del trayecto, las embarcaciones realizan paradas en distintas localidades costeras, donde se desarrollan charlas, encuentros y actos públicos en defensa del Paraná.

Un río en disputa

El eje del conflicto es el proyecto de profundización del canal navegable del Paraná, que forma parte del sistema logístico conocido como Hidrovía Paraná–Paraguay. Por esta vía fluvial circula la mayor parte del comercio exterior argentino, especialmente exportaciones agrícolas y minerales.

La propuesta que se discute en la actualidad plantea llevar el dragado del canal hasta una profundidad de 44 pies para permitir el ingreso de buques de mayor tamaño y reducir los costos logísticos del comercio internacional. Sin embargo, organizaciones ambientales advierten que esa intervención implicaría modificar profundamente la dinámica natural del río.

Especialistas señalan que profundizar el canal significaría remover enormes volúmenes de sedimentos del lecho fluvial y realizar tareas de dragado prácticamente permanentes a lo largo de cientos de kilómetros, una intervención de gran escala en uno de los sistemas hídricos más importantes de Sudamérica. :contentReference[oaicite:0]{index=0}

Advertencias ambientales

Quienes impulsan la travesía sostienen que el proyecto de dragado podría tener consecuencias graves para el ecosistema del Paraná y para el complejo sistema de humedales asociado al río. La región forma parte de uno de los corredores ecológicos más extensos del continente, con una enorme biodiversidad y un rol clave en la regulación del agua, el clima y los ciclos biológicos.

Entre los impactos que advierten las organizaciones se encuentran la alteración de los flujos naturales del río, la erosión de las costas, la pérdida de hábitats para peces y aves, y la degradación de humedales que funcionan como esponjas naturales frente a inundaciones y sequías.

También alertan que el dragado masivo implicaría remover sedimentos acumulados durante décadas, que en muchos sectores contienen contaminantes provenientes de la actividad agrícola e industrial en toda la cuenca del Paraná.

Una discusión que también es política

El debate por el dragado del río está profundamente ligado al modelo económico del país. La hidrovía se consolidó como la principal autopista exportadora del Cono Sur, utilizada para transportar granos, combustibles y minerales desde el corazón productivo de Sudamérica hacia los mercados globales.

Quienes impulsan la profundización del canal sostienen que la obra permitiría mejorar la competitividad logística de la región y reducir costos para las exportaciones. Pero desde las organizaciones que protagonizan la travesía advierten que el proyecto podría profundizar la dependencia de un modelo extractivo centrado en la exportación de materias primas.

Además, cuestionan el esquema de concesión previsto para la vía navegable, que podría extenderse durante décadas y dejar el control operativo del corredor en manos de grandes empresas privadas vinculadas al negocio del dragado y la logística portuaria.

Remar para visibilizar el conflicto

La travesía busca justamente poner el foco en esa discusión. Durante el acto realizado en Corrientes, los participantes insistieron en que el Paraná no es solamente un canal de transporte sino un ecosistema vivo del que dependen miles de comunidades.

Con cada parada en pueblos y ciudades del litoral, la caravana intenta sumar nuevas voces a un debate que durante años quedó concentrado en despachos técnicos y negociaciones empresariales.

Para quienes impulsan la iniciativa, el objetivo es claro: recuperar el protagonismo social en la discusión sobre el futuro del río y evitar que decisiones de enorme impacto ambiental se tomen sin participación pública ni estudios independientes.

Mientras las embarcaciones continúan su recorrido río abajo, la travesía se transforma así en una metáfora poderosa: remar contracorriente para defender uno de los patrimonios naturales más importantes de la Argentina.

Lo más visto
Suscríbete a La Política Ambiental para recibir periódicamente las novedades en tu email