La Antártida pierde hielo a una velocidad inédita y enciende alarmas climáticas

13/03/2026La Política AmbientalLa Política Ambiental

deshielo

La Antártida, el continente más frío y remoto del planeta, atraviesa una transformación que preocupa a la comunidad científica. Nuevos estudios basados en observaciones satelitales muestran que grandes sectores del continente están perdiendo hielo a un ritmo cada vez mayor, un proceso que comienza a mostrar similitudes con lo ocurrido en Groenlandia durante las últimas décadas.

Las investigaciones indican que desde finales de los años noventa la Antártida ha perdido decenas de miles de kilómetros cuadrados de plataformas de hielo. Estas plataformas son enormes extensiones flotantes que actúan como una especie de barrera natural, frenando el avance de los glaciares hacia el océano.

Cuando esas estructuras se debilitan o colapsan, los glaciares que se encuentran detrás de ellas comienzan a desplazarse con mayor velocidad hacia el mar, lo que acelera la pérdida de hielo continental y aumenta el volumen de agua que llega a los océanos.

Un comportamiento que recuerda al de Groenlandia

Durante mucho tiempo la Antártida fue considerada relativamente estable en comparación con el Ártico. Sin embargo, las nuevas mediciones muestran que el comportamiento del hielo está empezando a cambiar.

Los especialistas observan un proceso similar al que ocurrió en Groenlandia, donde el calentamiento global provocó un aumento del derretimiento superficial y la aceleración de grandes glaciares que desembocan en el océano.

Este cambio resulta especialmente preocupante porque la Antártida almacena la mayor reserva de hielo del planeta. El continente contiene cerca del 90% del hielo terrestre y aproximadamente el 70% del agua dulce del mundo.

Las regiones más vulnerables del continente

Los análisis científicos indican que la mayor parte de la pérdida de hielo se concentra en la Antártida Occidental y en la Península Antártica, dos regiones particularmente sensibles al calentamiento del océano.

En estas zonas se encuentran algunos de los glaciares más estudiados del planeta, que en los últimos años mostraron un aumento en la velocidad con la que descargan hielo hacia el mar.

Uno de los indicadores más importantes es el retroceso de la llamada línea de apoyo, el punto donde el hielo deja de estar apoyado sobre tierra firme y comienza a flotar sobre el océano. Cuando esa línea se desplaza hacia el interior del continente, los glaciares pueden avanzar más rápido y volverse más inestables.

El rol del océano en el derretimiento

Uno de los factores que explica este proceso es el aumento de la temperatura de las aguas oceánicas que rodean la Antártida. Cuando corrientes relativamente más cálidas penetran debajo de las plataformas de hielo, comienzan a derretirlas desde su base.

Este fenómeno debilita las estructuras que sostienen a los glaciares y favorece su desplazamiento hacia el océano.

Además, los científicos registraron en los últimos años eventos climáticos inusuales en la región, como olas de calor polares y temperaturas excepcionalmente altas para el continente más frío del planeta.

Por qué lo que pasa en la Antártida afecta a todo el mundo

Aunque la Antártida se encuentra en el extremo sur del planeta, su estabilidad es fundamental para el equilibrio climático global.

La pérdida de hielo contribuye al aumento del nivel del mar, un fenómeno que amenaza a ciudades costeras, infraestructuras portuarias y ecosistemas marinos en diferentes partes del mundo.

Incluso cambios relativamente pequeños en la masa total de hielo antártico pueden provocar variaciones importantes en el nivel de los océanos.

Posibles impactos en Sudamérica

El aumento del nivel del mar también podría tener consecuencias para Sudamérica en las próximas décadas. En Argentina, algunas regiones costeras del Atlántico, el estuario del Río de la Plata y sectores bajos del litoral bonaerense podrían enfrentar mayores riesgos de inundaciones costeras y erosión.

Además, la Antártida cumple un papel clave en la regulación de las corrientes oceánicas y de la temperatura del hemisferio sur, por lo que cambios importantes en su masa de hielo podrían influir en los patrones climáticos de toda la región.

El continente que marca el rumbo del clima global

Para muchos científicos, la evolución del hielo antártico es uno de los indicadores más importantes del estado del sistema climático del planeta. Durante décadas el continente parecía relativamente estable, pero las nuevas observaciones sugieren que algunas regiones podrían estar entrando en una etapa de cambios más rápidos.

Comprender lo que ocurre en la Antártida será clave para anticipar cómo evolucionará el clima global en las próximas décadas y cuáles podrían ser los desafíos ambientales que enfrentará el planeta.

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