
Cierre, denuncias y abandono: crece la preocupación por el estado del Aquarium de Mar del Plata y sus animales
07/04/2026
La Política Ambiental
El cierre del Aquarium Mar del Plata no puso fin al problema. Por el contrario, dejó al descubierto una situación cargada de incertidumbre, denuncias y fuertes cuestionamientos sobre el estado del lugar y de los animales que aún permanecen allí.
A pesar de que el parque dejó de funcionar, decenas de ejemplares continúan en el predio, en un contexto que distintos sectores describen como crítico.
Imágenes que encendieron la alarma
La polémica se intensificó con la circulación de imágenes que mostraban condiciones preocupantes dentro del establecimiento. En particular, los delfines quedaron en el centro de la discusión: piletones con agua visiblemente deteriorada y signos de falta de mantenimiento generaron una fuerte reacción pública.
Estas imágenes alimentaron denuncias por posible abandono y volvieron a poner el foco en lo que sucede puertas adentro desde el cierre.
Deterioro edilicio y falta de mantenimiento
Uno de los aspectos más señalados es el estado general de las instalaciones. Sin la actividad habitual del parque, el mantenimiento del predio parece haberse resentido, con estructuras deterioradas y sistemas que no funcionan en condiciones óptimas.
En espacios donde viven animales en cautiverio, la calidad del entorno es clave. El estado del agua, los sistemas de filtrado y la infraestructura influyen directamente en su salud y bienestar.
La falta de mantenimiento sostenido en el tiempo puede agravar la situación, incluso si los animales continúan recibiendo alimentación.
Entre denuncias y explicaciones
El escenario está atravesado por versiones contrapuestas. Por un lado, organizaciones y sectores vinculados al bienestar animal advierten sobre un deterioro evidente y una situación que requiere intervención urgente.
Por otro, quienes estaban a cargo del acuario sostienen que los animales siguen siendo cuidados, alimentados y monitoreados por personal especializado, y que no existe abandono.
Sin embargo, más allá de estas diferencias, el estado del predio sigue siendo un punto de conflicto.
Animales en una situación de incertidumbre
Mientras se discute el presente del lugar, hay un dato concreto: los animales siguen allí, en un espacio que ya no funciona como parque y cuyo futuro es incierto.
El proceso de traslado es complejo y no inmediato. Requiere evaluaciones, permisos y coordinación con otros centros especializados, lo que demora una solución definitiva.
En ese contexto, cada día que pasa sin definiciones prolonga la permanencia en condiciones que ya están siendo cuestionadas.
Un problema estructural
Lo que ocurre en Mar del Plata expone una debilidad más profunda: qué sucede con los animales cuando este tipo de espacios dejan de operar.
El cierre del acuario dejó a los ejemplares en una especie de limbo, dependiendo de decisiones administrativas y tiempos burocráticos que no siempre responden a la urgencia de la situación.
Un conflicto abierto
Hoy, el predio permanece cerrado, pero con vida adentro. Animales que dependen completamente del cuidado humano, en un entorno que muestra signos de deterioro y en medio de un proceso que avanza lentamente.
La discusión sigue abierta. Y mientras se debaten responsabilidades y soluciones, la preocupación crece sobre el presente —y el futuro— de los animales que aún permanecen en el lugar.


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