Escala la disputa en el Congreso: denuncian injerencia minera en el debate por la Ley de Glaciares

07/04/2026La Política AmbientalLa Política Ambiental

El debate por la reforma de la Ley de Glaciares sumó un nuevo capítulo de alta conflictividad política. Legisladores de la oposición denunciaron la existencia de presiones del sector minero sobre el Gobierno durante el tratamiento del proyecto en el Congreso, en medio de un escenario marcado por acusaciones cruzadas y cuestionamientos a la transparencia del proceso, encabezados por Maximiliano Ferraro (CC), Selva (UP) y del Caño (FIT).

La polémica se produjo tras el avance del dictamen en comisiones, impulsado por el oficialismo, que busca modificar aspectos centrales de la Ley de Glaciares para habilitar actividades productivas en zonas actualmente protegidas.

En particular apuntaron contra el Secretario de Mineria de la Nacion, Lucero, por sus vinculos con empresas mineras entre ellas: Glencore Pachón SA, Minera Alumbrera Limited, Minera Agua Rica, MIM Argentina SA y MIM Argentina Exploraciones SA".

Lo que derivo en una nueva denuncia penal contra el gobierno por parte de la Asociación Argentina de Abogados Ambientalistas, en este caso con el secretario de Minería, por posible incompatibilidad en su intervención y su rol previo de asesoramiento empresarial. 

Denuncias de presión empresaria

Desde distintos bloques opositores advirtieron sobre la influencia directa de empresas mineras en la redacción y promoción del proyecto. Según plantearon, existiría un “lobby activo” orientado a flexibilizar las restricciones ambientales vigentes, particularmente en áreas periglaciares donde hoy se limitan las actividades extractivas.

Las críticas apuntan a que el nuevo texto responde más a intereses económicos que a criterios técnicos o científicos, lo que —según sostienen— podría comprometer la protección de los glaciares y las reservas de agua dulce.

Cuestionamientos al proceso legislativo

Además del contenido del proyecto, la oposición cuestionó el desarrollo del debate parlamentario. Señalaron irregularidades en la dinámica de las audiencias públicas y en la selección de expositores, lo que, a su entender, limitó la participación efectiva de la sociedad civil.

Este punto se vincula con una de las principales críticas que atraviesa todo el tratamiento: la distancia entre la masiva inscripción ciudadana para participar del debate y la escasa cantidad de intervenciones efectivamente habilitadas.

Un clima de creciente confrontación

El oficialismo, liderado por La Libertad Avanza, rechazó las acusaciones y defendió el proyecto como una herramienta para promover inversiones y desarrollo en regiones estratégicas del país. En esa línea, sostuvo que la normativa vigente requiere una actualización para evitar bloqueos a actividades productivas.

Sin embargo, el cruce con la oposición profundiza un clima de confrontación que anticipa una discusión áspera en el recinto. El tratamiento de la reforma se convirtió en uno de los debates más sensibles del año, al cruzar intereses económicos, compromisos ambientales y tensiones políticas.

Posibles derivaciones judiciales

En paralelo al debate legislativo, organizaciones socioambientales anticiparon que podrían impulsar acciones judiciales en caso de que la reforma sea aprobada. Argumentan que los cambios propuestos podrían vulnerar principios básicos del derecho ambiental, como el de prevención y el de no regresión.

Así, la discusión por la Ley de Glaciares no solo se perfila como un eje central de la agenda parlamentaria, sino también como un conflicto que podría extenderse al ámbito judicial, en un contexto de creciente presión social por la defensa de los bienes comunes.

Lo más visto
Suscríbete a La Política Ambiental para recibir periódicamente las novedades en tu email