Una pileta flotante frente al Perito Moreno: el polémico evento deportivo que genera alarma ambiental en la Patagonia

26/05/2026La Política AmbientalLa Política Ambiental
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Así sería la estructura de piletas que se instalaría en el Lago Argentino 

El glaciar más emblemático de Argentina podría convertirse en el escenario de un evento internacional que ya despierta fuertes cuestionamientos ambientales. La llamada “Winter Swimming World Cup 2026” promete llevar una competencia de natación extrema al corazón del Parque Nacional Los Glaciares, con una piscina flotante instalada sobre el Lago Argentino, frente a la cara norte del Glaciar Perito Moreno.

El evento está programado para realizarse del 2 al 9 de agosto de 2026, en plena temporada invernal patagónica, y busca reunir a nadadores de distintos países en aguas cercanas al glaciar.

El cronograma oficial prevé actividades deportivas y ceremoniales durante toda la semana. La apertura será el lunes 3 de agosto con acreditaciones y bienvenida en El Calafate, mientras que las pruebas comenzarán el martes 4. Entre las competencias destacadas figuran los 25 metros mariposa, 100 metros libre, 200 metros pecho, superfinales de 50 metros y una prueba de aguas abiertas de 300 metros. Además, se realizará una actividad denominada “Inmersión Glaciar”.

La propuesta es presentada como una experiencia “única en el mundo”: nadadores internacionales compitiendo en aguas glaciares, rodeados de hielo y montañas patagónicas. Pero detrás del marketing turístico y deportivo, empiezan a surgir preguntas incómodas sobre el impacto ambiental, la legalidad del evento y el límite entre el turismo sustentable y el espectáculo masivo en áreas protegidas.

El Lago Argentino, en el centro de la polémica

El principal foco de preocupación es el propio Lago Argentino, cuerpo de agua que forma parte de uno de los ecosistemas más sensibles del país. La realización de una competencia internacional con cientos de participantes implica inevitablemente un aumento de contaminación humana directa e indirecta: residuos, alteración del agua, transporte náutico, estructuras temporales y presión turística sobre un área ya afectada por el cambio climático.

La organización del evento todavía no difundió oficialmente la cantidad exacta de competidores, pero las ediciones internacionales de la Copa Mundial de Natación de Invierno suelen convocar delegaciones de decenas de países y cientos de nadadores, además de personal técnico, jueces, embarcaciones de apoyo y público. Eso implica una intervención de gran escala en una zona protegida reconocida mundialmente por su valor ecológico y paisajístico.

La inclusión de actividades como la “Inmersión Glaciar” también despertó críticas entre especialistas y ambientalistas, que cuestionan el uso recreativo intensivo de un entorno natural extremadamente frágil y advierten sobre la banalización de un ecosistema protegido que enfrenta consecuencias directas del calentamiento global.

La instalación de una piscina flotante genera cuestionamientos

La novedad más cuestionada es justamente la instalación de una piscina flotante dentro del Lago Argentino. Aunque se presenta como una mejora en seguridad y cronometraje, ambientalistas advierten que montar infraestructura sobre el agua en un entorno glaciar implica una alteración directa del ecosistema y del paisaje natural del parque nacional.

Además de la estructura principal, el operativo requiere logística, embarcaciones, accesos, plataformas, equipos técnicos y circulación constante de personas en un área donde históricamente las actividades humanas estuvieron limitadas justamente para evitar impactos ambientales.

Qué dicen las leyes y regulaciones ambientales

El Parque Nacional Los Glaciares no es un espacio cualquiera: se trata de un área protegida declarada Patrimonio Mundial por la UNESCO y regulada por normas ambientales nacionales específicas.

La propia Ley Nacional de Glaciares establece restricciones sobre actividades e infraestructura que puedan afectar glaciares y ambientes periglaciales, incluyendo obras y posibles fuentes de contaminación.

Además, existe un antecedente clave: la Resolución 13/2002 de la Administración de Parques Nacionales prohíbe la navegación particular, recreativa o deportiva en varios espejos de agua bajo jurisdicción del Parque Nacional Los Glaciares, incluyendo sectores vinculados al Lago Argentino.

Si bien actualmente existen actividades turísticas habilitadas —como kayak, excursiones náuticas o pesca regulada— todas funcionan bajo permisos específicos y con fuertes controles ambientales. La diferencia es que una competencia internacional de natación en aguas abiertas, con infraestructura flotante incluida, representa una escala completamente distinta.

Un glaciar afectado por la crisis climática

La controversia también se da en un momento especialmente delicado para el ambiente patagónico. Investigaciones recientes muestran que el Glaciar Perito Moreno comenzó a perder masa de hielo de manera acelerada en los últimos años, luego de décadas de relativa estabilidad.

Científicos advirtieron que el glaciar perdió cerca de 1,9 kilómetros cuadrados de superficie en apenas siete años y que algunas zonas reducen su espesor hasta ocho metros por año.

En otras palabras: mientras el mundo científico alerta sobre el retroceso glaciar y la fragilidad de estos ecosistemas, Argentina podría habilitar un megaevento deportivo en uno de sus principales reservorios de agua dulce.

El debate de fondo: conservación o espectáculo

La discusión excede a una competencia de natación. El debate apunta al modelo de uso que se está promoviendo dentro de las áreas protegidas: si los parques nacionales deben funcionar como espacios de conservación ambiental o como escenarios para eventos internacionales de alto impacto turístico.

Porque aunque el evento se venda como una postal épica de la Patagonia, la pregunta sigue abierta: ¿hasta qué punto se puede intervenir un ecosistema glaciar sin poner en riesgo aquello que justamente se intenta mostrar al mundo?

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