Incendios fuera de control en la Patagonia: miles de hectáreas quemadas y más de 3.000 turistas evacuados

09/01/2026La Política AmbientalLa Política Ambiental
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La Patagonia argentina atraviesa uno de los escenarios más graves de los últimos años en materia de incendios forestales. Focos activos en distintas zonas cordilleranas ya arrasaron miles de hectáreas de bosque nativo y obligaron a evacuar a más de 3.000 turistas, en plena temporada de verano, con impacto directo en comunidades locales, áreas protegidas y economías regionales.

El avance del fuego se ve potenciado por altas temperaturas, sequía prolongada y fuertes vientos, condiciones cada vez más frecuentes en la región como consecuencia de la crisis climática. A esto se suma un factor clave: la reducción de recursos nacionales destinados a la prevención y el combate de incendios, que limita la capacidad de respuesta frente a emergencias de esta magnitud.

Evacuaciones y emergencia en zonas turísticas
Las evacuaciones preventivas alcanzaron a campings, complejos turísticos y alojamientos rurales ubicados en áreas de alto valor ambiental. Brigadistas y fuerzas de seguridad trabajaron contrarreloj para retirar a visitantes y residentes ante el riesgo de que las llamas avanzaran sobre zonas habitadas.

El impacto no es solo ambiental. La suspensión de actividades turísticas, el cierre de rutas y la pérdida de infraestructura afectan a cientos de familias que dependen del turismo como principal fuente de ingresos.

Bosques, biodiversidad y agua en peligro
Los incendios en la Patagonia no se limitan a la quema de vegetación: destruyen ecosistemas únicos, alteran cuencas hídricas, degradan suelos y ponen en riesgo especies nativas. La pérdida de bosque reduce la capacidad del territorio para retener agua, aumenta la erosión y deja a las zonas afectadas más expuestas a inundaciones y deslizamientos futuros.

Especialistas advierten que los efectos ambientales de estos incendios persistirán durante décadas, incluso si el fuego se logra controlar en el corto plazo.

Brigadistas al límite y recursos insuficientes
Quienes combaten el fuego en primera línea enfrentan jornadas extremas, con dotaciones limitadas y escasez de medios aéreos. En este contexto, distintos sectores vienen señalando que la respuesta estatal resulta insuficiente frente a la magnitud del problema.

La situación se agrava si se tiene en cuenta que el Gobierno nacional, encabezado por Javier Milei, aplicó un recorte cercano al 78% en los fondos destinados al combate de incendios, una decisión que hoy se traduce en menos prevención, menor capacidad operativa y mayor exposición al desastre.

Crisis climática y decisiones políticas
Argentina no es ajena a una tendencia global: los incendios forestales son cada vez más frecuentes, extensos e intensos. Sin embargo, mientras otros países refuerzan presupuestos y sistemas de manejo del fuego, el escenario patagónico muestra las consecuencias de subestimar el riesgo climático y ambiental.

La combinación de cambio climático, ocupación desordenada del territorio y desfinanciamiento de políticas ambientales conforma un cóctel explosivo que deja a comunidades enteras a merced del fuego.

Un llamado urgente
Lo que ocurre hoy en la Patagonia no es un episodio aislado, sino una advertencia. Sin inversión sostenida en prevención, monitoreo, brigadas permanentes y planificación territorial, los incendios dejarán de ser una emergencia excepcional para convertirse en una constante.

Mientras miles de hectáreas se queman y miles de personas deben abandonar sus lugares de descanso o de vida, el debate vuelve a instalarse con fuerza: en tiempos de crisis climática, recortar políticas ambientales no es austeridad, es asumir un riesgo colectivo.
 
 
 

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