Ecocidio en la Patagonia: por qué tipificarlo como delito penal y fortalecer el Sistema Federal de Manejo del Fuego es urgente

12/01/2026La Política AmbientalLa Política Ambiental
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Los incendios forestales que devastan la Patagonia reabrieron un debate que ya no puede postergarse: la necesidad de tipificar el ecocidio como delito penal y de fortalecer de manera estructural el Sistema Federal de Manejo del Fuego. Organizaciones ambientalistas, especialistas y autoridades provinciales coinciden en el diagnóstico: la destrucción ambiental que atraviesa la región no es solo consecuencia del clima, sino del desfinanciamiento estatal y la ausencia de políticas preventivas sostenidas.

La discusión tomó fuerza luego de que ambientalistas atribuyeran directamente el “ecocidio” en la Patagonia a la falta de fondos para combatir incendios, una advertencia que pone el foco en la responsabilidad política detrás del desastre.

Ecocidio: cuando el daño ambiental exige respuesta penal
El concepto de ecocidio refiere a la destrucción grave, masiva o sistemática del ambiente, con efectos duraderos sobre ecosistemas, comunidades y generaciones futuras. En el contexto patagónico, los incendios no solo queman árboles: arrasan bosques nativos, alteran cuencas hídricas, destruyen suelos y liberan enormes cantidades de carbono.

Por eso, el gobernador de Chubut, Ignacio Torres, propuso avanzar en la tipificación del ecocidio como delito penal, para que la destrucción ambiental a gran escala deje de ser tratada como una infracción menor. El planteo apunta a:

Endurecer las penas frente a incendios intencionales o provocados por negligencia grave.
Dar herramientas más eficaces a fiscales y jueces.
Reconocer que el daño ambiental extremo es un ataque al interés público.
Generar un efecto disuasorio real frente a prácticas destructivas.
Desde organizaciones ambientales advierten que el marco legal actual no refleja la magnitud del daño ni logra frenar conductas que terminan en catástrofes ecológicas.

El otro eje clave: un Sistema Federal de Manejo del Fuego debilitado
La exigencia de penalizar el ecocidio se vincula directamente con otra falla estructural: el debilitamiento del Sistema Federal de Manejo del Fuego. Ambientalistas y brigadistas coinciden en que el sistema llegó a esta temporada con recortes, subejecución presupuestaria y falta de planificación preventiva.

Según distintos relevamientos, una parte significativa del presupuesto destinado al manejo del fuego no fue ejecutada, aun cuando los recursos estaban disponibles. Esto se traduce en menos brigadistas, menor equipamiento, escasez de medios aéreos y respuestas tardías, cuando el incendio ya está fuera de control.

La consecuencia es directa: el costo del ajuste lo pagan los territorios, no solo en hectáreas quemadas, sino en vidas afectadas, economías regionales destruidas y daños ambientales irreversibles.

Por qué hay que fortalecer el sistema
Especialistas remarcan que combatir incendios no es solo apagar llamas. Un sistema eficaz requiere:

Prevención durante todo el año,
Brigadas estables y capacitadas,
Infraestructura y medios aéreos suficientes,
Coordinación real entre Nación y provincias,
Monitoreo ambiental y ordenamiento territorial.
Sin estas condiciones, el Estado actúa siempre tarde. Y cuando eso ocurre de manera reiterada, la destrucción ambiental deja de ser un accidente para convertirse en una consecuencia previsible.

Responsabilidad penal y responsabilidad estatal
Desde Chubut y desde el movimiento ambiental coinciden en que penalizar el ecocidio sin fortalecer el sistema de manejo del fuego sería insuficiente. Castigar después del desastre sin prevenirlo reproduce el mismo ciclo de pérdida y daño.

Por eso, el reclamo articula dos niveles de responsabilidad:

Responsabilidad penal, para quienes provocan o facilitan la destrucción ambiental.
Responsabilidad política, para garantizar recursos, planificación y presencia estatal frente a la crisis climática.
Un debate que interpela al modelo de país
La Patagonia que hoy arde expone un límite claro. En un contexto de incendios cada vez más intensos y frecuentes, seguir desfinanciando la política ambiental equivale a aceptar el ecocidio como parte del paisaje.

Tipificar el ecocidio como delito penal y fortalecer el Sistema Federal de Manejo del Fuego no son consignas simbólicas: son decisiones estructurales. Sin ellas, el fuego seguirá avanzando más rápido que la Justicia y más rápido que el Estado.
 
 
 

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