El Glaciar Perito Moreno en alerta: nuevos datos confirman un retroceso acelerado sin precedentes

21/04/2026La Política AmbientalLa Política Ambiental

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Durante décadas, el Glaciar Perito Moreno fue una rareza mundial. Mientras la mayoría de los glaciares del planeta se achicaban por el aumento de la temperatura global, el gran símbolo de Santa Cruz se mantenía estable. Avanzaba, recuperaba masa y parecía inmune a una crisis climática que ya golpeaba fuerte en otros puntos del planeta. Pero esa etapa terminó.

Los últimos estudios científicos muestran que el Perito Moreno dejó de ser la excepción. El glaciar comenzó a perder masa de manera sostenida y hoy atraviesa un proceso de retroceso y adelgazamiento mucho más acelerado que en años anteriores. Ya no logra recuperar en invierno el hielo que pierde durante los meses más cálidos y eso marca un quiebre histórico.

Un equilibrio natural que se rompió

Ubicado dentro del Parque Nacional Los Glaciares, a pocos kilómetros de El Calafate, el glaciar viene mostrando señales cada vez más evidentes de desgaste. El aumento de las temperaturas, la reducción de las nevadas y los cambios en las condiciones climáticas de la región están alterando el equilibrio natural que durante décadas le permitió sostenerse.

Lo que ocurre es que el glaciar ya no recibe suficiente nieve en las zonas altas para compensar el hielo que pierde en su frente. Antes, el sistema funcionaba como una balanza: el hielo se desprendía, pero al mismo tiempo se regeneraba. Ahora esa balanza se rompió. El calor acelera el derretimiento, el hielo se vuelve más fino y parte de la estructura comienza a perder apoyo sobre el fondo del lago.

Ese proceso hace que el agua ingrese por debajo del glaciar y erosione su base, debilitándolo todavía más. Por eso los desprendimientos son cada vez más frecuentes y más grandes. Lo que durante años fue visto como una postal impactante para los turistas hoy empieza a ser interpretado por los especialistas como una señal de alarma.

La reforma de la Ley de Glaciares y un escenario más vulnerable

Este escenario se da, además, en un contexto político que genera fuerte preocupación entre científicos, ambientalistas y organizaciones sociales. La reciente modificación de la Ley de Glaciares cambió parte de las protecciones que existían sobre estos ecosistemas y dejó en una situación más vulnerable al ambiente periglaciar.

Las zonas periglaciares son mucho más que simples terrenos alrededor del hielo. Son áreas clave para conservar el agua, regular la temperatura y sostener el equilibrio ambiental de la montaña. También funcionan como una especie de barrera natural que ayuda a preservar los glaciares frente al impacto de distintas actividades humanas.

Con los cambios en la ley, muchas de esas áreas podrían quedar habilitadas para proyectos mineros, petroleros, energéticos o de infraestructura que antes tenían mayores restricciones. Eso implica que, mientras el glaciar pierde masa por efecto del cambio climático, también pierde parte de la protección legal que resguardaba su entorno.

Mucho más que una postal turística

El problema no afecta solo al turismo o al paisaje patagónico. Los glaciares son reservas estratégicas de agua dulce y cumplen un rol central en el abastecimiento de ríos, lagos y cuencas de toda la región. También ayudan a moderar temperaturas y sostienen ecosistemas enteros.

Por eso, que el Perito Moreno haya empezado a retroceder no es solo una mala noticia para Santa Cruz. Es una señal de que incluso los grandes símbolos naturales de Argentina dejaron de estar a salvo. Y también una advertencia de que, en medio de la crisis climática, reducir las herramientas de protección ambiental puede tener consecuencias mucho más profundas de lo que parece.

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