Chaco y Santa Fe bajo el agua: las lluvias dejaron campos anegados, evacuados y rutas cortadas

21/04/2026La Política AmbientalLa Política Ambiental

santa fe vacas

Las fuertes tormentas de los últimos días provocaron una situación crítica en varias zonas de Chaco y Santa Fe, donde cayeron lluvias muy por encima de lo habitual y dejaron barrios inundados, rutas cortadas y miles de hectáreas rurales bajo agua.

En algunos puntos del norte santafesino se registraron más de 200 milímetros en pocas horas, una cantidad de lluvia que desbordó canales, saturó caminos y dejó a muchas localidades prácticamente aisladas. La situación es especialmente complicada en departamentos como Vera, 9 de Julio y General Obligado, donde productores rurales, familias y municipios intentan hacer frente a una de las peores inundaciones de los últimos años.

El norte de Santa Fe, entre las zonas más golpeadas

La ciudad de Vera volvió a quedar en el centro de la emergencia. Las calles se transformaron en ríos, varios barrios sufrieron anegamientos y hubo familias evacuadas por el ingreso de agua en sus viviendas.

En el interior rural, la situación también es muy delicada. Hay caminos intransitables, parajes aislados y productores que no pueden llegar a sus campos. En muchas zonas quedó hacienda atrapada entre el agua y hay preocupación por posibles pérdidas de animales, falta de alimento y complicaciones sanitarias.

El impacto también alcanza a la agricultura, porque miles de hectáreas sembradas quedaron cubiertas de agua justo en un momento clave para la producción.

Chaco también enfrenta una situación crítica

En Chaco las lluvias persistentes afectaron tanto a ciudades como a zonas rurales. Varias localidades registraron anegamientos importantes y los sistemas de drenaje no lograron responder frente a la cantidad de agua acumulada.

La preocupación crece especialmente en el sudoeste provincial y en las áreas cercanas a lagunas, bajos y cursos de agua que ya venían cargados por precipitaciones anteriores. Cuando las lluvias se repiten durante varios días seguidos, el terreno deja de absorber agua y cualquier tormenta extra termina generando inundaciones más severas.

Además, muchas rutas secundarias y caminos vecinales presentan cortes o dificultades para circular, lo que complica la asistencia a familias rurales y el traslado de insumos, alimentos y animales.

Tormentas más intensas y un problema que se repite

Aunque las inundaciones forman parte de una realidad frecuente en el Litoral argentino, cada vez son más comunes los eventos extremos, con lluvias muy intensas concentradas en pocas horas.

El cambio climático está alterando el comportamiento de las tormentas y generando precipitaciones más violentas, capaces de descargar en un solo día el equivalente a varios meses de lluvia.

A eso se suman problemas históricos como la falta de infraestructura, el mal estado de los caminos rurales, el avance de construcciones sobre humedales y la ausencia de obras de drenaje en muchas ciudades.

En provincias como Chaco y Santa Fe, donde los humedales y las zonas bajas son fundamentales para absorber y retener agua, cualquier modificación del territorio puede hacer que las consecuencias de una tormenta sean todavía más graves.

Las lluvias de estos días volvieron a mostrar que muchas regiones siguen sin estar preparadas para enfrentar fenómenos climáticos cada vez más extremos.

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