
Perú define su futuro entre Keiko Fujimori y Roberto Sánchez: qué proponen sobre ambiente, minería, agua y recursos naturales
20/05/2026
La Política Ambiental
Perú atraviesa una de las elecciones más tensas y polarizadas de los últimos años. El próximo 7 de junio, el país andino deberá elegir entre dos proyectos políticos completamente diferentes: el de Keiko Fujimori, heredera del histórico fujimorismo de derecha, y el de Roberto Sánchez, dirigente de izquierda cercano al expresidente Pedro Castillo.
La campaña no gira solamente alrededor de la economía o la inseguridad. También entraron de lleno temas estratégicos para toda Sudamérica: minería, Amazonia, agua, recursos naturales, contaminación ambiental y el control de las grandes industrias extractivas.
El resultado tendrá impacto regional. Perú es uno de los principales productores mundiales de cobre, oro y plata, posee enormes reservas minerales y parte importante de la selva amazónica, considerada clave para el equilibrio climático global.
Keiko Fujimori y el peso del apellido más polémico de Perú

Keiko Fujimori lidera el partido conservador Fuerza Popular y es hija de Alberto Fujimori, presidente de Perú entre 1990 y 2000.
El apellido Fujimori sigue generando enormes divisiones dentro de la sociedad peruana.
Durante su gobierno, Alberto Fujimori impulsó un fuerte programa de privatizaciones, apertura económica y militarización del Estado bajo el argumento de combatir a las guerrillas armadas Sendero Luminoso y MRTA.
Sin embargo, su gestión terminó marcada por graves escándalos de corrupción y violaciones a los derechos humanos.
En 2009, Alberto Fujimori fue condenado a 25 años de prisión por delitos de lesa humanidad al ser considerado autor mediato de las matanzas de Barrios Altos y La Cantuta, dos de los casos más emblemáticos del terrorismo de Estado en Perú.
La Justicia peruana determinó que durante su gobierno operó el Grupo Colina, un escuadrón militar clandestino acusado de secuestros, asesinatos y desapariciones.
En la masacre de Barrios Altos, ocurrida en Lima en 1991, fueron asesinadas 15 personas, incluido un niño de ocho años.
En el caso La Cantuta, en 1992, integrantes del grupo militar secuestraron y asesinaron a nueve estudiantes y un profesor de la Universidad Nacional Enrique Guzmán y Valle.
Además, el gobierno fujimorista fue acusado de espionaje ilegal, persecución política, censura, corrupción sistemática y esterilizaciones forzadas realizadas sobre miles de mujeres indígenas y campesinas pobres, principalmente en zonas rurales andinas.
Pese a ese pasado, Keiko Fujimori continúa siendo una de las figuras más fuertes de la política peruana y mantiene un importante respaldo empresarial y conservador.
Qué propone Keiko Fujimori sobre ambiente y minería
Keiko Fujimori sostiene que la minería debe continuar siendo uno de los motores centrales de la economía peruana.
Su propuesta ambiental se basa principalmente en combinar inversiones extractivas con modernización tecnológica y control estatal sobre actividades ilegales.
Entre sus principales iniciativas aparecen:
- Formalización de pequeños mineros artesanales.
- Incentivos fiscales y financieros para el sector minero.
- Incorporación de tecnologías de monitoreo ambiental.
- Digitalización de permisos y trámites extractivos.
- Mayor presencia policial y militar contra minería ilegal.
- Expansión de inversiones privadas en minería y energía.
- Obras de infraestructura hídrica y represas.
- Distribución de parte de regalías mineras a comunidades locales.
En las últimas semanas, Fujimori intentó moderar el discurso tradicional del fujimorismo afirmando que la minería debe desarrollarse “respetando el ambiente y las comunidades”.
También aseguró que el agua debe priorizarse primero para consumo humano y producción agrícola antes que para proyectos extractivos.
Sin embargo, organizaciones ambientales y movimientos indígenas desconfían de sus propuestas debido al histórico vínculo del fujimorismo con grandes empresas mineras y sectores extractivos.
Roberto Sánchez: izquierda, reforma del Estado y control sobre recursos naturales

Del otro lado aparece Roberto Sánchez, dirigente de izquierda, exministro durante el gobierno de Pedro Castillo y actual referente de Juntos por el Perú.
Su candidatura creció principalmente en regiones rurales, campesinas y sectores populares golpeados por la desigualdad social.
Sánchez propone una transformación profunda del modelo económico peruano y plantea ampliar el control estatal sobre recursos estratégicos.
Entre sus principales propuestas ambientales aparecen:
- Revisión de concesiones mineras.
- Consulta previa obligatoria a comunidades indígenas.
- Prohibición de minería contaminante en zonas sensibles.
- Protección reforzada de la Amazonia peruana.
- Planes obligatorios de remediación ambiental.
- Participación estatal en comercialización de minerales.
- Creación de cooperativas mineras.
- Mayores impuestos sobre grandes empresas extractivas.
- Protección de fuentes de agua y glaciares andinos.
- Fortalecimiento de organismos ambientales públicos.
Sánchez sostiene que el actual modelo extractivo peruano profundizó desigualdades y generó graves daños ambientales en territorios rurales e indígenas.
También se manifestó contra proyectos mineros conflictivos como Conga, en la región de Cajamarca, uno de los mayores conflictos socioambientales de la historia reciente peruana.
Amazonia, minería ilegal y crimen organizado
Uno de los principales desafíos para el próximo gobierno será el avance de la minería ilegal, especialmente en regiones amazónicas como Madre de Dios, ubicada al sureste del país cerca de Bolivia y Brasil.
En esa zona, miles de hectáreas de selva fueron destruidas por extracción ilegal de oro.
Además, organismos internacionales y fiscales peruanos vienen alertando sobre la presencia de redes criminales vinculadas a trata de personas, narcotráfico, explotación laboral y lavado de dinero alrededor de la minería ilegal.
La contaminación con mercurio también se transformó en una crisis sanitaria y ambiental para numerosas comunidades amazónicas.
Dos modelos de país en disputa
La elección peruana terminó transformándose en algo mucho más profundo que una simple disputa electoral.
Keiko Fujimori representa continuidad del modelo neoliberal instaurado durante los años noventa, basado en privatizaciones, apertura económica y fuerte protagonismo de grandes corporaciones extractivas.
Roberto Sánchez propone mayor intervención estatal, regulación ambiental y redistribución de la riqueza vinculada a recursos naturales.
En el fondo, lo que Perú discute es qué hacer con sus enormes recursos minerales, cómo proteger territorios indígenas y quién debe controlar sectores estratégicos como el agua, la minería y la energía.
La decisión no impactará solamente sobre Perú. También influirá en buena parte del futuro ambiental, extractivo y geopolítico de Sudamérica.


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