Inundaciones en Mendoza: dónde impactó el temporal y cuánta lluvia cayó en pocas horas

ACTUALIDAD31/01/2026La Política AmbientalLa Política Ambiental
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Las intensas lluvias registradas en Mendoza durante las últimas horas provocaron inundaciones en distintos puntos de la provincia y volvieron a encender las alarmas sobre la vulnerabilidad hídrica y urbana en una región históricamente marcada por la escasez de agua. En pocas horas, cayó un volumen de precipitaciones inusual para el clima mendocino, generando anegamientos, cortes de servicios y daños materiales.

Las zonas más afectadas

El temporal impactó con mayor fuerza en el Gran Mendoza, especialmente en los departamentos de Maipú, Luján de Cuyo, Godoy Cruz, Guaymallén, Las Heras y la Ciudad de Mendoza. También se registraron complicaciones en sectores del Valle de Uco, como Tupungato, y en zonas del este provincial, entre ellas San Martín.

En estas áreas, el agua avanzó rápidamente sobre calles y viviendas, colapsaron desagües pluviales y se produjeron desbordes de cauces que permanecen secos gran parte del año.

Cuántos milímetros llovieron

De acuerdo con los registros disponibles, en pocas horas cayeron hasta 60 milímetros de lluvia, una cifra significativa para Mendoza. Ese volumen representa cerca del 20% del promedio anual de precipitaciones en algunas zonas de la provincia, concentrado en un solo evento.

Este nivel de lluvia, habitual en regiones más húmedas del país, resulta crítico en un territorio árido, con suelos de baja permeabilidad y una infraestructura urbana que no está diseñada para absorber grandes caudales en tan corto tiempo.

Consecuencias inmediatas del temporal

El impacto de las lluvias se reflejó en calles anegadas, viviendas inundadas, rutas cortadas y caída de árboles, además de interrupciones en el suministro eléctrico y complicaciones en el transporte público. En algunos departamentos se reportaron decenas de viviendas afectadas y numerosos incidentes vinculados a la acumulación de agua y el viento.

La combinación de lluvia intensa, ráfagas fuertes y, en algunos sectores, caída de granizo, agravó la situación y obligó a desplegar operativos de asistencia y prevención.

Cambio climático y falta de planificación

Las inundaciones en Mendoza no pueden explicarse únicamente por la cantidad de lluvia caída. El avance de la urbanización sobre zonas aluvionales, la impermeabilización del suelo y la falta de adaptación de la infraestructura pluvial amplifican los efectos de estos eventos extremos.

El cambio climático está modificando el régimen de precipitaciones: menos lluvias distribuidas a lo largo del año, pero tormentas más intensas y concentradas. En ese contexto, el agua aparece de forma repentina, sin posibilidad de ser absorbida ni aprovechada.

Un desafío urgente para una provincia árida

El temporal dejó en evidencia que en Mendoza el problema ya no es solo la sequía. La provincia enfrenta el desafío de gestionar tanto la escasez como el exceso de agua. El ordenamiento territorial, la protección de cauces, la mejora de la infraestructura pluvial y las soluciones basadas en la naturaleza serán claves para reducir el impacto de futuras inundaciones.

En una región donde cada gota es valiosa, aprender a convivir con estos extremos climáticos ya no es una opción, sino una necesidad urgente.

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