Tierra del Fuego: Más de 120 corderos muertos tras un ataque de perros salvajes en una escuela agrotécnica en Río Grande

ACTUALIDAD10/02/2026La Política AmbientalLa Política Ambiental
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En el extremo sur del país, una escuela agrotécnica ubicada en las afueras de la ciudad de Río Grande atraviesa días de conmoción tras un ataque nocturno de perros asilvestrados que dejó más de 120 corderos muertos dentro del predio educativo. El episodio impactó de lleno en una institución dedicada a la formación de jóvenes en producción agropecuaria y manejo ganadero.

Los animales formaban parte de un lote clave para las prácticas escolares y para sostener la actividad productiva del establecimiento. Al recorrer los corrales al comenzar la jornada, docentes y estudiantes encontraron decenas de cuerpos sin vida y otros ejemplares gravemente heridos, lo que obligó a desplegar asistencia veterinaria de urgencia.

Un golpe para la producción y la educación

La pérdida no se mide solo en términos económicos. Para la comunidad educativa, los corderos representaban meses de trabajo, planificación sanitaria y aprendizaje práctico. Muchos de los estudiantes habían participado directamente en su cuidado diario, lo que volvió aún más duro el impacto emocional del episodio.

Quienes inspeccionaron el campo describieron signos claros de un ataque coordinado, típico de jaurías que se mueven por zonas rurales abiertas. Algunos animales lograron sobrevivir, aunque con heridas profundas que ahora requieren tratamientos prolongados.

Por qué ocurre este tipo de ataques

En distintas regiones del país, incluidos territorios patagónicos como Tierra del Fuego, viene creciendo la problemática de perros que se reproducen sin control y se alejan de los centros urbanos. Con el tiempo, muchos pierden el contacto con las personas y comienzan a desplazarse en grupo por áreas rurales, atacando ganado ovino y bovino.

Especialistas señalan que detrás de estos episodios suelen confluir varios factores: abandono de mascotas, falta de campañas sostenidas de castración, escaso control territorial y grandes extensiones de campo abiertas, lo que facilita la circulación de animales sin supervisión.

Reclamos y búsqueda de soluciones

Tras el ataque, crecieron los pedidos para que se implementen medidas concretas que permitan reducir estos riesgos. Entre las propuestas aparecen programas de control poblacional, identificación de animales, campañas de concientización urbana y refuerzos en los perímetros de establecimientos rurales y educativos.

También se debate la necesidad de articular políticas públicas entre municipios y provincias, ya que el problema excede a una sola localidad y se repite en distintos puntos del país.

Mientras se cuantifican las pérdidas y se intenta recomponer la producción, el caso volvió a instalar una discusión de fondo que atraviesa al sector rural argentino: cómo equilibrar el bienestar animal, la tenencia responsable y la protección de las actividades productivas en contextos donde la falta de control termina generando daños difíciles de revertir.

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