Uruguay: declaran al gato de pajonal en peligro crítico y Argentina y Brasil se unen para evitar su extinción

El pequeño felino de los pastizales quedó catalogado como “En Peligro Crítico” en Uruguay. La especie también habita el sur de Brasil y una pequeña región de Argentina, por lo que investigadores de los tres países trabajan en una estrategia conjunta para evitar que desaparezca.
17/09/2026La Política AmbientalLa Política Ambiental

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Uruguay acaba de dar un nuevo paso para proteger a uno de sus animales silvestres más amenazados: el gato de pajonal uruguayo (Leopardus munoai) fue declarado En Peligro Crítico de extinción a nivel nacional.

La categoría refleja la situación extremadamente delicada de una especie que durante décadas pasó prácticamente desapercibida y que recién en 2020 fue reconocida como una especie válida, diferente de otros gatos de pajonal que habitan Sudamérica.

Pero el problema no termina en Uruguay. El animal también se encuentra en el sur del estado brasileño de Río Grande del Sur y en una pequeña porción del este de Argentina, dentro de la denominada sabana uruguaya. Por eso, científicos de los tres países comenzaron a trabajar de manera coordinada para intentar evitar su desaparición.

Un felino que vive donde cada vez queda menos naturaleza

A diferencia de otros pequeños felinos sudamericanos, el gato de pajonal uruguayo está especialmente asociado a ambientes abiertos, pastizales y praderas naturales.

Y justamente esos ambientes se encuentran entre los ecosistemas más transformados de la región.

La expansión de la agricultura y otras actividades productivas fue reduciendo y fragmentando los pastizales naturales, dejando cada vez menos espacios adecuados para que la especie pueda desplazarse, alimentarse y reproducirse.

A esto se suman otras amenazas directas: los atropellamientos en rutas, la muerte provocada por perros y los conflictos con productores rurales, especialmente cuando los animales se acercan a establecimientos donde existen gallineros.

El propio Ministerio de Educación y Cultura de Uruguay señala que el gato de pajonal uruguayo es actualmente el único felino catalogado como en peligro crítico en los tres países donde está presente: Argentina, Uruguay y Brasil.

Una especie que recién fue reconocida hace seis años

El Leopardus munoai tiene una historia científica relativamente reciente.

En 2020 fue reconocido como una especie independiente, lo que permitió diferenciarlo de otras poblaciones de gatos de pajonal existentes en Sudamérica.

Su distribución está restringida a la ecorregión de la sabana uruguaya, que comprende prácticamente todo Uruguay, el sur de Río Grande del Sur en Brasil y una pequeña zona del territorio argentino.

Eso convierte a la conservación de los pastizales de la región en una cuestión fundamental para la supervivencia del animal.

El problema es que se trata de un felino muy difícil de detectar, con poblaciones pequeñas y hábitos que dificultan su estudio. Investigaciones recientes realizadas en Uruguay mediante cámaras trampa, registros de ciencia ciudadana y monitoreo de rutas encontraron tasas de detección muy bajas, un dato que respalda la preocupación por el reducido tamaño de sus poblaciones.

Argentina, Uruguay y Brasil: una alianza para salvarlo

La situación de la especie llevó a investigadores de los tres países a buscar una estrategia común.

El 16 y 17 de julio de 2026, especialistas se reunieron en Porto Alegre, Brasil, durante el International Conservation Workshop for the Uruguayan Pampas Cat, un encuentro internacional dedicado exclusivamente a la conservación del gato de pajonal uruguayo.

La reunión permitió compartir información sobre la distribución de la especie, las amenazas que enfrenta y los proyectos que se están desarrollando en cada país.

El encuentro fue el segundo de estas características. El primero se había realizado en Uruguay en 2023, durante el VII Congreso Uruguayo de Zoología, y a partir de aquella experiencia se creó la Red Trinacional por la Conservación del Gato de Pajonal.

La idea es sencilla pero fundamental: el gato no reconoce las fronteras políticas.

Si una población se desplaza entre Argentina, Uruguay y Brasil, proteger solamente una parte de su territorio no alcanza.

Nadia Bou, una de las investigadoras que sigue sus pasos

Una de las científicas que trabaja sobre la especie en Uruguay es Nadia Bou, investigadora del Departamento de Biodiversidad y Genética del Instituto de Investigaciones Biológicas Clemente Estable.

Bou participó del encuentro realizado en Porto Alegre, donde presentó el estado del conocimiento sobre la especie y los proyectos que actualmente se desarrollan en Uruguay.

También es responsable del proyecto CamperoUy, que busca reunir registros del gato de pajonal, obtener muestras para realizar análisis genéticos y generar estrategias que permitan la coexistencia entre los productores rurales y la fauna nativa.

La iniciativa utiliza también herramientas de ciencia ciudadana, fundamentales para detectar ejemplares de una especie tan difícil de observar.

Un avistamiento reciente volvió a encender las alarmas

La importancia de continuar monitoreando al gato de pajonal quedó demostrada en agosto, cuando habitantes de un establecimiento rural de Paysandú lograron filmar un ejemplar.

El registro fue compartido por Nadia Bou y tuvo además una particularidad: quienes encontraron al animal mantuvieron a sus perros alejados y evitaron acercarse para no perturbarlo.

La recomendación no es menor. Los perros representan una de las amenazas identificadas para la especie, especialmente en zonas rurales donde los gatos de pajonal pueden quedar expuestos a ataques.

El pastizal también está en peligro

La historia del gato de pajonal es, en realidad, la historia de un ecosistema que está desapareciendo.

El animal depende de los pastizales naturales de la región pampeana, pero esos ambientes sufren una transformación constante como consecuencia de las actividades agropecuarias y otras modificaciones del territorio.

Cuando desaparece el pastizal, no desaparece solamente una planta o un paisaje: también se pierde el hábitat de numerosas especies que dependen de él.

En el caso del gato de pajonal, la fragmentación del territorio puede generar poblaciones cada vez más pequeñas y aisladas, dificultando el intercambio genético y aumentando su vulnerabilidad.

Por eso, proteger al felino implica también proteger los pastizales donde todavía sobrevive.

Una carrera contra el tiempo

La declaración de “En Peligro Crítico” no significa que el gato de pajonal haya desaparecido de Uruguay. Significa que la situación de la especie es lo suficientemente grave como para requerir medidas urgentes de conservación.

La investigación científica disponible muestra además las dificultades para conocer exactamente cuántos ejemplares quedan. Su comportamiento esquivo y sus bajas densidades hacen que incluso los monitoreos sistemáticos puedan registrar pocos individuos.

Por eso, los investigadores consideran fundamental mantener los estudios a largo plazo, combinar cámaras trampa, monitoreo de rutas y ciencia ciudadana y profundizar los análisis genéticos de las poblaciones.

La coordinación entre Argentina, Uruguay y Brasil abre una posibilidad concreta para trabajar sobre el problema desde una mirada regional.

Porque salvar al gato de pajonal no significa solamente proteger a un pequeño felino.

Significa conservar los pastizales naturales del Cono Sur, reducir las amenazas que enfrentan sus especies y evitar que otro animal nativo termine convertido en un recuerdo de los ecosistemas que alguna vez existieron.

Y esta vez, la alarma llegó antes de que sea demasiado tarde.

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