
España: lluvias torrenciales dejan tres muertos, inundaciones y rescates mientras el temporal sigue golpeando
La Política Ambiental
España continúa bajo los efectos de un intenso temporal de lluvias que desde el jueves afecta a distintas regiones del país y que dejó tres personas fallecidas, una desaparecida, inundaciones, vehículos arrastrados por el agua, hospitales afectados, cortes de rutas y graves problemas en el transporte.
El episodio tuvo uno de sus puntos más críticos en Madrigueras, en la provincia de Albacete, donde una riada convirtió las calles en verdaderos ríos y provocó una situación de emergencia que obligó a desplegar un amplio operativo de rescate y recuperación.
En Cataluña, mientras tanto, las lluvias también provocaron graves inundaciones y desbordamientos. Allí murieron dos personas y otra continúa desaparecida, mientras las autoridades mantienen activados los dispositivos de emergencia ante nuevas precipitaciones intensas.
Albacete: una riada arrasó Madrigueras
Uno de los episodios más graves ocurrió durante la tarde y la noche del viernes en Madrigueras, provincia de Albacete, donde cayeron 142 litros de agua por metro cuadrado en apenas dos horas y media.
La enorme cantidad de agua provocó una riada repentina que inundó calles, viviendas, garajes y comercios. En algunos sectores el agua superó el metro de altura y la fuerza de la corriente comenzó a arrastrar vehículos y distintos elementos del mobiliario urbano.
La situación obligó a activar el METEOCAM en fase de emergencia, situación operativa 1, para la provincia de Albacete. Las autoridades también utilizaron el sistema de alerta móvil Es-Alert para advertir a la población sobre el peligro de las inundaciones.
Los servicios de emergencia realizaron alrededor de 90 rescates, principalmente de personas que habían quedado atrapadas en viviendas afectadas por el avance del agua.
Pero la emergencia terminó con una víctima fatal. Una mujer de 102 años fue encontrada muerta dentro de su vivienda, donde el agua había alcanzado una altura superior al metro.
Las imágenes registradas por los vecinos muestran la magnitud de la riada: automóviles desplazados por la corriente, calles completamente cubiertas de agua y barro y viviendas con importantes daños.
Albacete continúa en emergencia
La situación en la provincia no quedó completamente normalizada después de la riada.
Este lunes 5 de octubre, el Gobierno de Castilla-La Mancha mantiene el METEOCAM en fase de emergencia para Albacete, mientras continúa la recuperación de las zonas afectadas.
Desde la activación del operativo se contabilizaron 546 incidencias en toda Castilla-La Mancha, de las cuales 202 correspondieron a la provincia de Albacete, que fue la más afectada de la región.
Madrigueras comenzó este lunes a recuperar progresivamente la actividad habitual, aunque continúan los trabajos de limpieza y reconstrucción. Las autoridades también habilitaron mecanismos para que los damnificados puedan acceder a ayudas.
El temporal también golpeó a Hellín y Manzanares
Madrigueras no fue la única localidad afectada en Castilla-La Mancha.
En Hellín, también en Albacete, las lluvias convirtieron varias calles en verdaderos cursos de agua y provocaron problemas en distintas carreteras de la comarca de La Mancha albaceteña.
En Manzanares, provincia de Ciudad Real, se registraron 35 litros por metro cuadrado en menos de una hora. El agua ingresó incluso en el hospital de la localidad, donde quedó inundada el área de urgencias y algunos pacientes tuvieron que ser derivados a otros centros.
El temporal generó así cientos de intervenciones en toda Castilla-La Mancha, con viviendas, comercios, hospitales, carreteras e infraestructura pública afectados.
Cataluña también sufrió inundaciones extremas
Mientras Castilla-La Mancha enfrentaba las consecuencias de las riadas, Cataluña recibió precipitaciones extraordinarias.
En distintos puntos de la provincia de Barcelona se acumularon más de 200 litros por metro cuadrado, con registros especialmente elevados en localidades como Vilassar de Mar, Mataró y Granollers.
La intensidad de las lluvias provocó desbordamientos y aumentos peligrosos del caudal de distintos ríos y rieras.
El río Besòs llegó a alcanzar niveles que generaron preocupación entre las autoridades y obligaron a mantener vigilancia sobre las zonas próximas a su cauce.
La situación provocó además graves problemas en carreteras y en el transporte ferroviario, mientras numerosos vehículos quedaron atrapados por el agua.
Dos muertos y una persona desaparecida en Barcelona
El temporal dejó también dos víctimas mortales en la provincia de Barcelona y una persona continúa desaparecida.
Una de las víctimas murió en Tordera después de que un muro se derrumbara en un camping, mientras que otra persona falleció en Montornès del Vallès tras quedar atrapada por el agua.
La persona desaparecida habría caído a la riera de Pineda de Mar. Los equipos de emergencia mantienen las tareas de búsqueda.
Los Bomberos y otros organismos de emergencia realizaron cientos de rescates durante las jornadas más críticas, mientras el sistema de emergencias 112 recibió miles de llamadas relacionadas con el temporal.
Hospitales y transporte afectados
La cantidad de agua caída también provocó problemas en establecimientos sanitarios.
En Barcelona, el Hospital Vall d'Hebron sufrió afectaciones vinculadas con las lluvias y problemas en distintos sectores del establecimiento. Otros centros sanitarios de Cataluña también registraron incidencias.
El transporte ferroviario sufrió importantes interrupciones y durante este lunes continuaban los problemas en algunas líneas. La circulación de trenes de alta velocidad entre Barcelona y otras ciudades llegó a quedar interrumpida debido a la acumulación de agua en la infraestructura ferroviaria.
El aeropuerto Barcelona-El Prat también registró afectaciones como consecuencia del episodio meteorológico.
Más de 83.000 rayos en un solo día
La dimensión de las tormentas también quedó reflejada en la actividad eléctrica.
Durante el domingo 4 de octubre se contabilizaron más de 83.000 rayos en España, convirtiendo la jornada en la más eléctrica de un mes de octubre desde que existen registros comparables, al menos desde el año 2000.
El dato refleja la enorme actividad convectiva asociada al episodio que afecta al país.
Nueve comunidades continúan bajo aviso
El temporal no terminó.
Este lunes, nueve comunidades autónomas permanecen bajo aviso meteorológico, con especial preocupación en Cataluña, Castilla y León, Castilla-La Mancha y Extremadura. Cataluña llegó a tener activo un aviso rojo por la intensidad de las tormentas.
En Castilla-La Mancha, mientras tanto, continúan las tareas de recuperación y la vigilancia meteorológica. Albacete permanece en fase de emergencia y otras provincias de la comunidad continúan bajo distintos niveles de alerta.
Las autoridades recomiendan evitar desplazamientos innecesarios, no atravesar zonas inundadas y mantenerse alejados de ríos, rieras, ramblas y otros cauces que pueden aumentar rápidamente su caudal.
Un episodio que vuelve a poner el foco en los fenómenos extremos
El temporal volvió a mostrar la capacidad de las lluvias intensas para provocar inundaciones repentinas en cuestión de minutos.
En Madrigueras, la cantidad de agua caída en apenas unas horas fue suficiente para transformar las calles en torrentes y arrastrar vehículos. En Cataluña, acumulados superiores a los 200 litros por metro cuadrado provocaron desbordamientos y graves problemas en zonas densamente pobladas.
El episodio está asociado a una situación atmosférica de elevada inestabilidad relacionada con una DANA situada al oeste de Portugal, que favoreció el desarrollo de tormentas muy intensas sobre distintas zonas de la península.
A esto se suma el estado de las aguas del Mediterráneo, que permanecen con temperaturas elevadas y pueden aportar grandes cantidades de humedad a los sistemas tormentosos.
Los especialistas advierten que un Mediterráneo más cálido puede aumentar el potencial de determinados episodios de precipitaciones extremas, aunque la intensidad de cada tormenta responde a una combinación de factores meteorológicos y no puede atribuirse exclusivamente al cambio climático.
España enfrenta así una semana marcada por lluvias torrenciales, inundaciones y tormentas severas. Desde Albacete hasta Cataluña, el agua dejó víctimas, rescates y enormes daños materiales, mientras los equipos de emergencia continúan trabajando y nuevas alertas mantienen en vilo a varias regiones del país.
Calles convertidas en ríos y cientos de rescates
Las precipitaciones provocaron inundaciones en viviendas, garajes, calles, carreteras y distintos edificios públicos.
En algunos sectores de L'Hospitalet de Llobregat el agua llegó a alcanzar alrededor de un metro y medio en plantas bajas. Vecinos tuvieron que abandonar viviendas afectadas y varias personas fueron trasladadas a centros municipales. También se registraron vehículos atrapados por el agua y calles completamente cubiertas por barro y residuos.
Los servicios de emergencia recibieron miles de pedidos de asistencia.
Hasta el domingo, el teléfono de emergencias 112 había recibido más de 7.600 llamadas relacionadas con el temporal, mientras que los Bomberos de la Generalitat realizaron alrededor de 2.500 actuaciones y más de 200 rescates de personas.
La situación también llevó a las autoridades a emitir mensajes de emergencia directamente a los teléfonos celulares de la población mediante el sistema ES-Alert, solicitando evitar desplazamientos y alejarse de ríos, rieras y zonas inundables.
El río Besòs quedó al límite
Uno de los principales focos de preocupación fue el río Besòs, que aumentó de manera extraordinaria su caudal debido a las precipitaciones.
En Santa Coloma de Gramenet el río llegó a superar los 900 metros cúbicos por segundo, alcanzando niveles considerados peligrosos y generando temor ante un posible desbordamiento.
La situación obligó a reforzar la vigilancia de los cursos de agua y a mantener restricciones preventivas en distintas zonas.
Aunque posteriormente los avisos por caudal fueron levantados en los ríos catalanes, la Generalitat mantiene activo el plan INUNCAT debido a que todavía existen tareas de emergencia y recuperación en las zonas afectadas.
Hospitales también sufrieron inundaciones
La fuerza de las lluvias llegó incluso a afectar establecimientos sanitarios.
El Hospital Vall d'Hebron de Barcelona tuvo que activar su plan de autoprotección debido a problemas provocados por el agua y fallas en el sistema de saneamiento. Se registraron afectaciones en distintos sectores, incluyendo áreas vinculadas con esterilización, neonatología, quirófanos y farmacia.
El Hospital General de Granollers también tuvo que reorganizar parte de su actividad debido a inundaciones en sectores del establecimiento.
En total, una veintena de hospitales y centros sanitarios de Barcelona y Girona registraron incidencias vinculadas con las lluvias.
El impacto también llegó a las escuelas. Varios establecimientos educativos no pudieron abrir debido a las condiciones de los edificios o de las zonas donde se encuentran ubicados.
El transporte quedó paralizado
El temporal provocó además importantes alteraciones en el sistema de transporte.
La circulación ferroviaria sufrió interrupciones en diferentes líneas, mientras que las lluvias afectaron vías, estaciones y otros puntos de la infraestructura.
El aeropuerto Barcelona-El Prat también registró cancelaciones y retrasos. Durante el fin de semana se llegaron a contabilizar cientos de vuelos afectados por el episodio meteorológico.
Las autoridades insistieron en la necesidad de limitar los desplazamientos durante los momentos de mayor intensidad, especialmente en zonas próximas a cursos de agua.
Más de 83.000 rayos en un solo día
La magnitud de las tormentas también puede observarse en la actividad eléctrica.
El domingo 4 de octubre se registraron 83.230 descargas eléctricas en España, convirtiéndose en el día de octubre con mayor cantidad de rayos desde, al menos, el año 2000.
El anterior récord para octubre correspondía al 14 de octubre de 2003, cuando se contabilizaron 78.105 descargas. Además, los días 2 y 3 de octubre de este año también quedaron entre los diez días de octubre con mayor cantidad de rayos registrados en las últimas décadas.
La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) remarcó que una cantidad tan elevada de descargas es un indicador de tormentas extremadamente fuertes.
Cataluña vuelve a estar bajo alerta
Cuando parecía que el episodio comenzaba a perder intensidad, las lluvias volvieron a complicar la situación este lunes 5 de octubre.
Protección Civil emitió nuevamente alertas para distintos municipios y comarcas catalanas ante la posibilidad de precipitaciones torrenciales. Barcelona, L'Hospitalet de Llobregat, el Maresme y sectores del Vallès se encontraron entre las zonas bajo vigilancia.
Las autoridades pidieron evitar desplazamientos, no acercarse a ríos y rieras y no ingresar a zonas subterráneas durante las tormentas.
En Granollers, por ejemplo, las lluvias volvieron a inundar sectores de las vías ferroviarias y provocaron nuevas interrupciones del servicio.
La AEMET mantiene además avisos meteorológicos en nueve comunidades autónomas, con niveles importantes de riesgo en Cataluña, Castilla y León y Extremadura. En algunas zonas existe posibilidad de lluvias intensas acompañadas de granizo.
Una tormenta alimentada por un Mediterráneo cada vez más cálido
El episodio también vuelve a poner el foco sobre el comportamiento del Mediterráneo y el aumento de los eventos meteorológicos extremos.
La situación estuvo asociada a una DANA ubicada al oeste de Portugal, que generó un escenario de elevada inestabilidad y permitió el desarrollo de sistemas tormentosos muy intensos sobre la península.
Pero la intensidad de las precipitaciones también está siendo analizada en relación con las condiciones del Mediterráneo, que mantiene temperaturas elevadas y aporta grandes cantidades de humedad a las tormentas.
Distintos especialistas han señalado que un mar más cálido puede aportar mayor energía y humedad a determinados sistemas meteorológicos, aumentando el potencial de precipitaciones extremas. Esto no significa que cada episodio concreto pueda atribuirse exclusivamente al cambio climático, pero sí que el calentamiento del Mediterráneo constituye un factor relevante al analizar la evolución de estos fenómenos.
Un temporal que todavía no terminó
Aunque las condiciones comienzan a mejorar en algunas zonas, España todavía permanece bajo la influencia de un escenario de inestabilidad.
La AEMET prevé que durante los próximos días continúen los chubascos y tormentas en diferentes sectores de la península, con posibilidad de precipitaciones fuertes o muy fuertes y granizo en algunas regiones. En Girona todavía se contemplan intensidades torrenciales y acumulados importantes.
El episodio dejó hasta ahora un saldo grave: dos personas fallecidas, una desaparecida, miles de llamadas de emergencia, cientos de rescates, viviendas y hospitales afectados, infraestructura dañada y un volumen extraordinario de lluvia en Cataluña.
Y mientras los equipos de emergencia continúan trabajando para recuperar la normalidad, las autoridades mantienen la advertencia: el agua puede seguir siendo peligrosa incluso cuando la tormenta parece haber pasado, especialmente en ríos, rieras, zonas bajas y áreas donde todavía existe riesgo de inundación.


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