Se trata de una política ambiental que apunta a convertir las instituciones en lugares sustentables. La presentación estuvo encabezada por la ministra de Ambiente, Daniela Vilar, junto al ministro de Desarrollo de la Comunidad, Andrés Larroque.
Las persistentes precipitaciones en las altas cuencas y el desborde simultáneo de los principales cursos hídricos provocan inundaciones, evacuaciones masivas y pasos fronterizos cerrados en el noreste argentino. La crecida del Iguazú —que obligó a cerrar la Garganta del Diablo—, sumada a los aportes extraordinarios de Yacyretá y Salto Grande, desnuda la vulnerabilidad regional frente a un fenómeno climático extremo que ahora proyecta su amenaza hacia la provincia de Buenos Aires.
Mientras la megalópolis brasileña sufre las consecuencias de lluvias récord que paralizaron su infraestructura urbana, el agua descargada sobre las cuencas superiores golpea de lleno a la Triple Frontera. En Ciudad del Este, la subida del río Paraná obligó a evacuar a cientos de familias en barrios populares como San Rafael y Fátima, evidenciando el impacto de la crisis climática en la región.
El temporal provocó calles anegadas, ingreso de agua a viviendas, evacuaciones y suspensión de clases. La Ruta Provincial 5 quedó interrumpida por la crecida del arroyo Carranza y también se registraron complicaciones en otros corredores estratégicos de la provincia.
Las lluvias torrenciales provocaron inundaciones en viviendas, comercios y hospitales, arrastraron vehículos y derrumbaron sectores de rutas. Las autoridades calificaron el fenómeno como el más intenso desde 1942 y mantienen los operativos de búsqueda mientras advierten que podrían volver las precipitaciones fuertes.
Los científicos analizaron más de 100 muestras de crías y encontraron Erysipelothrix rhusiopathiae, una bacteria asociada a cuadros de septicemia. En paralelo, investigan si las toxinas de floraciones algales nocivas provocaron la muerte de ballenas adultas y juveniles en Puerto Madryn. Todavía no hay una explicación definitiva para el conjunto de los fallecimientos.
La cantidad de personas evacuadas y autoevacuadas pasó de 108 a 222 en apenas 24 horas. El río Paraná continúa en ascenso, con niveles que ya superan las marcas de evacuación en Ituzaingó, mientras que el Uruguay permanece estacionado, pero por encima de los niveles de alerta en varias localidades.