Del agua verde al biogás: la UNC busca transformar las algas del Lago San Roque en energía limpia en Córdoba

ACTUALIDAD18/02/2026La Política AmbientalLa Política Ambiental
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El Dique San Roque es mucho más que una postal turística de Villa Carlos Paz. Es una de las principales fuentes de agua para la ciudad de Córdoba y el área metropolitana. Sin embargo, desde hace años enfrenta un problema estructural: la proliferación masiva de algas y cianobacterias que tiñen el agua de verde, generan mal olor y complican los procesos de potabilización.

En lugar de limitarse a retirar esa biomasa como si fuera un residuo sin valor, equipos científicos de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) están desarrollando una propuesta que cambia el enfoque: convertir ese exceso de algas en una fuente de energía renovable.

Por qué el lago está en crisis

El crecimiento explosivo de algas está asociado al exceso de nutrientes que llegan al embalse a través de efluentes cloacales, descargas urbanas y escorrentías con materia orgánica. Este proceso, conocido como eutrofización, altera el equilibrio natural del ecosistema y puede generar toxinas que afectan tanto a la fauna como a la salud humana.

Además del impacto ambiental, el fenómeno encarece y complejiza el tratamiento del agua potable. Cada verano, las imágenes del lago cubierto por manchas verdes reactivan la preocupación social sobre la calidad del recurso.

Una solución con lógica de economía circular

Frente a este escenario, la propuesta científica apunta a aprovechar la biomasa extraída del lago como insumo para biodigestores. A través de procesos biológicos controlados, las algas pueden transformarse en biogás, un combustible renovable que puede utilizarse para generar energía eléctrica o térmica.

El cambio de paradigma es claro: lo que hoy es un pasivo ambiental podría convertirse en un activo energético. En lugar de disponer toneladas de materia orgánica como desecho, el proyecto plantea integrarlas a un circuito productivo con menor huella de carbono.

Tecnología aplicada al monitoreo del agua

La iniciativa no se limita a la producción de energía. También incluye herramientas de monitoreo que permiten identificar las zonas con mayor concentración de algas y actuar de manera focalizada. El uso de tecnología aplicada mejora la eficiencia de las intervenciones y reduce costos operativos.

Este enfoque combina investigación científica, innovación tecnológica y gestión ambiental, con la intención de ofrecer respuestas concretas a un problema histórico del embalse.

Agua, energía y futuro

El desafío del San Roque refleja una discusión más amplia: cómo gestionar los recursos hídricos en contextos urbanos crecientes y bajo presión climática. Convertir un problema ambiental en una oportunidad energética no resuelve por sí solo la contaminación estructural, pero abre una puerta hacia modelos más sustentables.

La experiencia cordobesa podría marcar un antecedente para otros embalses del país que enfrentan procesos similares. En tiempos donde la transición energética y la protección del agua están en el centro de la agenda, iniciativas de este tipo muestran que la innovación pública puede jugar un rol clave en el cambio de rumbo.

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