La Política Ambiental La Política Ambiental

Día Mundial de Lucha contra la Desertificación y la Sequía

ACTUALIDAD 17/06/2022 La Política Ambiental La Política Ambiental
PSdRA5bN_4x

El secretario general de la ONU, António Guterres, advirtió este viernes en Madrid de que para el año 2050 tres cuartas partes de la población mundial podrían vivir en sequía y subrayó que «cada dólar invertido en proteger el suelo se multiplica por 30».
Guterres, que intervino de forma telemática en el acto central del Día Mundial de Lucha contra la Desertificación y la Sequía, con sede en España este año, destacó que la sequía es un fenómeno que «afecta a todas las regiones de forma cada vez más grave y frecuente».
El diplomático aseguró que «a mitad de siglo, tres cuartas partes de la población (mundial) podría vivir en sequía». «El cambio climático es parte del problema, pero también la forma en la que gestionamos la tierra», apostilló.
«Podemos y debemos revertir esta espiral para combatir el cambio climático y mejorar la vida de los más pobres y vulnerables», subrayó, para hacer hincapié en que de ese modo se puede mejorar especialmente la vida de las mujeres y las niñas.
Guterres explicó que «empoderar a las mujeres y a los propietarios de la tierra es importante para la restauración de la tierra».
«Ya se podría restaurar la tierra invirtiendo una cuarta parte de lo que se destina para inversiones dañinas para el medio ambiente», según el criterio de Guterres, quien está convencido de que, de hecho, «cada dólar invertido en la restauración de la tierra se multiplica por 30» en forma de beneficios ambientales.
El gran muro verde del Sahel (África) «ya ha restaurado millones de hectáreas y creado miles de trabajos de Dakar (Senegal) a Djibuti».
El secretario general de la ONU concluyó su intervención señalando que «aún hay mucho por hacer para cuidar la tierra y la biodiversidad» y con un llamamiento: «Actuemos ahora por un futuro sin sequía».


La sequía, un problema medioambiental que no entiende de fronteras

California, Argentina, Puerto Rico, Cuba, Portugal o el Cuerno de África constituyen sólo algunas de las zonas afectadas por la sequía, uno de los principales problemas ambientales que no entiende de fronteras y al que hay que poner el foco coincidiendo este viernes con el Día Mundial de Lucha contra la Desertificación y la Sequía.
El pasado martes Kiribati, uno de los países del Pacífico que ya vive los efectos de la crisis climática, sufre una grave sequía que, unida a la alta concentración de sal en sus acuíferos, le ha llevado a declarar el estado de desastre.
Esta declaración responde a la creciente salinidad de las fuentes de agua, así como el registro de niveles de lluvia por debajo de los récords en Kiribati y a los pronósticos de que la situación continuará hasta finales de año.
Este lunes se conocía que el área metropolitana de la ciudad de Gqeberha, principal ciudad del sureste de Sudáfrica, está en grave riesgo de quedarse sin agua por las escasas reservas con las que cuentan las presas de la zona debido a la prolongada sequía que padece la región.
La presa Churchill se encontraba a un nivel del 9 % y se estimaba que podría dar agua durante 11 días más, mientras que la presa Loerie se situaba al 44 %, con una capacidad estimada de 37 días más de suministro.

Restricciones hídricas en Los Ángeles (California)
A principios de junio, la ciudad de Los Ángeles, en California, comenzó las restricciones al consumo de agua y el riego al aire libre, mientras que la sequía que afecta a Estados Unidos avanza, especialmente en el oeste.
Las nuevas restricciones al riego en exteriores, como parte de su plan de conservación de agua, afectaban al menos a 4 millones de consumidores, según el departamento de Agua y Energía de Los Ángeles (LADWP, por sus siglas en inglés).
También en junio la presidenta ejecutiva de la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados de Puerto Rico, Doriel Pagán, solicitó a la ciudadanía que hiciera un uso un prudente del agua potable debido a que la mayoría del país se encuentra atípicamente seco.
Según un reciente informe del Monitor de Sequía de Estados Unidos, el 83,23 % de los terrenos en la isla están afectados por condiciones atípicamente secos y el resto, un 17,89 %, con sequía moderada.

Emergencia hídrica en 7 provincias de Argentina
A mediados de mayo Argentina extendió por 180 días la emergencia hídrica declarada en siete provincias por el histórico descenso del río Paraná, con el objetivo de asegurar la protección civil de las áreas afectadas y adoptar medidas para mitigar esta situación.
El decreto prolongaba el estado de emergencia hídrica en la región de la cuenca del río Paraná, que incluye a las provincias de Formosa, Chaco, Corrientes, Santa Fe, Entre Ríos, Misiones y Buenos Aires, sobre los márgenes de los ríos Paraná y sus afluentes Paraguay e Iguazú.
El pasado abril el estatal Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos de Cuba (INRH) buscaba minimizar el impacto de la sequía en la población, reflejada en los bajos niveles de abasto de agua.
Un total de 360 estaciones de bombeo tenían dificultades por poca disponibilidad hídrica sobre todo en las provincias orientales de Holguín, Las Tunas, Santiago de Cuba,
Guantánamo y Camagüey.
También en abril la falta de lluvias puso en jaque a Portugal que se vio obligado a tomar medidas sobre la gestión de los embalses y del regadío, así como a pedir fondos europeos para suavizar el golpe.

El Cuerno de África, la peor sequía desde 1981
El director de la oficina del Programa Mundial de Alimentos de la ONU, Michael Dunford, alertaba en febrero de este año de que el Cuerno de África padecía su peor sequía desde 1981, una situación que ha abocado al hambre a unos 13 millones de personas en Etiopía, Kenia y Somalia.
Esta situación, según Dunford, requería una intervención humanitaria inmediata y un apoyo constante a las comunidades para desarrollar su resiliciencia de cara al futuro.
La ONG Consejo Noruego de Refugiados (NRC por sus siglas en inglés) informaba el pasado abril de que al menos 745.000 personas se vieron forzosamente desplazadas por la devastadora sequía que golpea Somalia -la peor de las últimas cuatro décadas.


La mitad de la población mundial ya sufre los efectos de la desertificación

El Día Mundial de Lucha contra la Desertificación y la Sequía, que se celebra este viernes, advierte de una de las mayores amenazas para el desarrollo sostenible, especialmente en los países en desarrollo, aunque «la mitad de la población mundial ya sufre los efectos de la degradación del suelo», alertó la ONU.
La Organización de Naciones Unidas celebró en Madrid el acto central del Día Mundial de Lucha Contra la Desertificación y la Sequía, en el que intervinieron su secretario general, António Guterres, y el presidente del Gobierno español, Pedro Sénchez, entre otros.
La ONU describe la desertificación como «la degradación de la tierra en las zonas áridas, semiáridas y subhúmedas secas», áreas que cubren un tercio de la superficie del planeta, es uno de los efectos de «la sobrexplotación, el uso inadecuado de la tierra, la inestabilidad política, la deforestación, el sobrepastoreo y las malas prácticas de riego».
Los datos de la ONU indican que el número y la duración de las sequías aumentaron un 29% desde 2000 y, a día de hoy, más de 2.300 millones de personas ya sufren problemas a causa de la escasez de agua, por lo que ningún país es inmune a la sequía.
Además, Unicef advierte que «uno de cada cuatro niños en el mundo se verán afectados por este fenómeno de aquí a 2040», un dato «preocupante», sobre todo para las niñas, uno de los colectivos «más vulnerables ante los impactos de la desertificación y la sequía».
Este año, el Día Internacional contra la Desertificación lleva por lema «Superando juntos las sequías», una máxima que hace especial hincapié en la acción temprana para evitar consecuencias desastrosas para la humanidad y los ecosistemas.
Con motivo de esta efeméride ambiental, el secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, advirtió de que para 2050 «tres cuartas partes de la población mundial podrían vivir en sequía», y subrayó que «cada dólar invertido en restaurar la tierra puede generar 30 veces más en beneficios».
El diplomático aseguró que la sequía es una amenaza de la que es responsable «el avance del cambio climático», pero también la forma en la que se gestiona la tierra.
Algunas iniciativas, como el gran muro verde del Sahel (Región africana al sur del desierto del Sáhara) «ya restauraron millones de hectáreas y creado miles de trabajos entre Dakar (Senegal) y Djibuti», en el cuerno de África.
Sin embargo, el diplomático señaló que «aún hay mucho por hacer para cuidar la tierra y la biodiversidad» y llamó a «actuar ahora por un futuro sin sequía».
Es por este motivo que la Convención para la Lucha contra la Desertificación, organismo de la ONU que lidera las celebraciones del día internacional, hace un llamamiento a toda la comunidad mundial para tratar a la tierra como un «capital natural preciado y limitado» que se debe restaurar.
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, añadió por su parte que «el cambio climático inducido por la actividad humana ya ha aumentado la frecuencia y la intensidad de las sequías».
«La región donde se encuentra España es de las más afectadas» ante la escasez hídrica y la degradación de los suelos, subrayó Sánchez, y advirtió de que, según la comunidad científica, un aumento de 2 grados multiplicaría por 2,4 la frecuencia de las sequías, que ahora ocurren cada 10 años.
«Estamos ante una evidencia científica» sobre algo que supone el «mayor desafío» de este tiempo y «negarlo es un insulto a la inteligencia al conjunto de la sociedad».
Sánchez incidió en la urgencia de actuar contra la degradación del suelo y la falta de agua, fenómenos exacerbados por la crisis climática y frente a los que la región mediterránea es «especialmente vulnerable», y recalcó que «el futuro inmediato se define con una palabra, «adaptación», y con un enfoque, el de la planificación».
En el ámbito europeo, el comisario de Medio Ambiente, Océanos y Pesca, Virginijus Sinkevičius, afirmó que cuando se trabaja con la naturaleza «y no contra ella» se obtienen beneficios «para el clima, la gente y la naturaleza».
Sinkevičius, destacó la necesidad de «acelerar las soluciones basadas en la naturaleza y promover el uso sostenible del suelo» para frenar la sequía, «un impacto que ya sufre el 15 % de la superficie comunitaria y el 17 % de la población europea», unas cifras que «aumentan cada año».
Para ello, son necesarios «objetivos concretos para los diferentes tipos de paisajes», como «los humedales», además de «eliminar obstáculos para que los ríos fluyan libres», y asegurar así que «las llanuras aluviales cumplan su función».
«Ante las crisis, escuchamos a la ciencia, y la desertificación se está convirtiendo en una crisis de gran magnitud, con el suelo fértil convirtiéndose en polvo en Europa y por todo el globo», subrayó.
España, un país vulnerable a la sequía, la escasez de agua y el cambio climático, es la anfitriona de la celebración mundial del Día de la Desertificación y la Sequía, un evento que reunió a diversos expertos para abordar el papel de la ciencia en la búsqueda de soluciones a la sequía, exponer casos de éxito y debatir sobre políticas viables a este problema.

Te puede interesar

Lo más visto

Suscribite a La Política Ambiental

Suscríbete a La Política Ambiental para recibir periódicamente las novedades en tu email