En la disputa presidencial, Lula busca continuar su política de reducción de la deforestación y protección de los pueblos indígenas, mientras Flávio Bolsonaro propone eliminar el desmonte ilegal para 2029 y profundizar el uso de tecnología y mecanismos de mercado para combatir los delitos ambientales. El antecedente del gobierno de Jair Bolsonaro, padre de Flávio, vuelve inevitable la comparación sobre la Amazonia y los territorios indígenas.