La ola de cesantías desató un escándalo en la sede central de la CNEA. El Gobierno desplegó un operativo de Gendarmería ante las protestas, el presidente del organismo debió abandonar el edificio escoltado y trabajadores denuncian un proceso de desmantelamiento que pone en riesgo proyectos estratégicos para la ciencia, la salud y la soberanía tecnológica argentina.